Tenía domiciliaria, se escapó, desfiguró a su mujer y pretende quedar libre
Miguel Ángel Ahumada seguirá preso después de haber violado la prisión domiciliaria para ir hasta la casa de su ex mujer, Laura Sánchez, y haberle dado una brutal golpiza.
Tal fue la gravedad de la paliza, que Sánchez quedó inconsciente, tirada en el medio de la calle, en inmediaciones de 12 de octubre y Libertador, en Santa Lucía.
Ahumada, tenía prisión domiciliaria por otra causa en la que se lo acusa de haber golpeado al hijo de Sánchez pero eso no le importó e igual fue a buscar a su ex pareja para pegarle.
Después de la golpiza, pasó algunas horas prófugo y finalmente fue detenido en la casa de un familiar. Ahora, a través de su abogada, pidió la excarcelación.
Ahumada es representado por la defensora oficial que le asignó el Estado, Mariela Silvia López, quien presentó el escrito pidiendo la excarcelación del hombre.
"El Sr. Ahumada cumple y posee los requisitos para obtener el beneficio de la excarcelación y solicito a V.S., se conceda el mismo ya que no existe intención alguna de eludir el accionar de la justicia sino todo lo contrario contribuir a la misma”, expresó en su argumentación la letrada.
Sin embargo, el juez Benedicto Correa, titular del Quinto Juzgado de Instrucción le negó esa posibilidad al detenido.
"Ahumada, quien se encontraba prófugo, pues no estaba cumpliendo con la detención domiciliaria impuesta, y aprovechó esto, para posiblemente amedrentar a quien ya había iniciado una causa en su contra, lo que me lleva a presumir que de recobrar su libertad eludirá el accionar de la justicia profugándose y podría entorpecer el proceso, pues basta con observar la presencia del presunto agresor, para que la presunta víctima pueda sentir una intranquilidad”, argumentó el juez.
Así las cosas Ahumada, por el momento, seguirá preso mientras avanza una investigación en su contra por lesiones agravadas por el vínculo. Su ex mujer, estuvo varios días internada en Terapia Intensiva del Hospital Rawson y fue tal la brutalidad de los golpes que ni siquiera podía recordar con qué elemento la había violentado.
Según dijo en declaraciones a la prensa, días después del ataque, "esa mañana iba en bicicleta a trabajar a una clínica y me lo crucé con su padre. Él se devolvió y me dijo ‘te dije que nos íbamos a volver a cruzar’. Le dije que me dejara tranquila y de ahí no me acuerdo de nada”.