Amargura profunda. Esa sensación es la que inundó la Sala Segunda de la Cámara Penal este lunes en la mañana después del testimonio que dio el médico forense Carlos Cantoni: a Yutiel Castro, el bebe asesinado el 8 de mayo de 2015, lo molieron a golpes.
A Yutiel, literalmente, lo molieron a golpes
La explicación del trabajo sobre el cadáver de Yutiel que hizo el forense Cantoni se dividió en dos frentes: el externo y el interno.
Externamente, el bebé tenía fuertes golpes que podrían haber sido hechos con un puño o con una patada en el costado derecho de la cabeza. Eso le provocó heridas en la frente y en el oído derecho.
El frenillo de la lengua estaba cortado, producto de un fuerte golpe, como también tenía lastimado el paladar.
En el tórax y en el abdomen tenía los mismos síntomas de golpes que sufren los boxeadores cuando terminan un combate en el que han recibido fuertes golpes.
El pene presentaba la lesión típica de un fuerte rasguño producido antes de la muerte.
Y uno de sus brazos evidenciaba el viejo maltrato que venía recibiendo: había sufrido dos quebraduras, una soldó bien pero la otra no, producto de que no le habían colocado un yeso o algo que lo hubiera inmovilizado. Lo más seguro es que la quebradura soldó sola.
Internamente, en la masa encefálica tenía la lesión típica de alguien que recibió un fuerte sacudón, lo que hace golpear el cerebro con las paredes del cráneo. Una lesión que pudo haber sido por un fuerte sacudón un golpe.
El hígado había sido roto, producto de un fuerte golpe. Eso le produjo un gran derrame de sangre que lo llevó a un paro cardio-respiratorio y el posterior fallecimiento.
Yutiel llegó muerte a las 9 de la mañana al hospital, donde lo llevó su madre Johana Castro, y Jonathan Flores, el más grande de los hermanos, ambos enjuiciados por el delito de homicidio agravado por alevosía.
La madre dijo que lo dejó en la panedería abandonada que usurpaba cuando fue a prostituirse. El más grande de los Flores dice que él se fue a las 23 horas y volvió a las 5 de la mañana, queriendo dar a entender que no estuvo cuando el niño recibió la golpiza. Y el más chico de los Flores dijo que él cree que fue Johana quien golpeó a su propio hijo, a pesar de que aseguró que no vio que lo hiciera.