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jueves 30 de abril de 2026

En Rivadavia

Bomberos trabaja con la hipótesis de un incendio intencional en la ex bodega

El subcomisario Heredia, uno de los jefes del Cuartel Central de Bomberos, dialogó con Tiempo de San Juan desde la ex Duc de Saint Remy. Cómo fue el trabajo de los bomberos y qué ocurrió con el edificio histórico de la champañera sanjuanina. Mirá la impresionante galería de imágenes.
Por Redacción Tiempo de San Juan

Por Anita Rubio 


El subcrio. Heredia, el tercer jefe del Cuartel Central de Bomberos, dialogó con Tiempo de San Juan en la mañana. El olor a quemado, los pisos negros, y el silencio inundaban lo que quedaba de la bodega. "Fue un incendio de gran envergadura que involucró una nave y parte de otra, que afectó 6 vasijas de roble, la totalidad del techo y basura y objetos en desuso que había en el local”, dijo. 

Consultado por TSJ sobre si era muy probable que hubiera sido intencional, Heredia manifestó que "estamos dentro del marco de la intencionalidad, se están llevando a cabo las inspecciones y pericias fotográficas para saber las causas del incendio”. Además dijo que no hay detenidos hasta el momento, y que "no hemos encontrado ningún elemento sospechoso”, que indique cómo pudo haberse iniciado el fuego. 
 
El incendio de un ícono sanjuanino

El edificio histórico de Duc de Saint Remy, ubicado sobre Avenida Libertador pasando Santa María de Oro, supo albergar la historia del exitoso champagne sanjuanino. Ya sin dueño y abandonado, el paso del tiempo supo deteriorar el lugar y finalmente esta mañana un incendio continuó con su destrucción. 

A las 6:45 los bomberos del Cuartel Central de Bomberos recibían una llamada del servicio de emergencias 911. Una de las naves del edificio estaba ardiendo. De inmediato los héroes se alistaron y  partieron con una dotación, no alcanzó, y una segunda dotación llegó al lugar. 

Entre la oscuridad de la noche el color naranja de las llamas iluminaba el lugar. El incendio estaba descontrolado. Entre el verde de las malezas y los vidrios que resistían las llamas el fuego consumía lo que estaba a su paso. 

Los bomberos comenzaron a apagar las llamas que salían entre los vidrios rotos para evitar que se propagara y llegara a las viviendas colindantes. Hubo que pedir refuerzos. Los tanques de 4000 litros de agua no eran suficientes. La rápida acción de las autoridades logró que, por la gravedad del incendio, llegaran más dotaciones de bomberos voluntarios, bomberos del cuartel de Rawson y camiones municipales, con tanques de agua que oscilan entre los 4000 y 10 mil litros.

"Lo más difícil de este incendio es que caían las brasas y madera del techo, habían palos ardidos, lo que provocó que tuviéramos que remover lo que había en el suelo para poder seguir extinguiendo el fuego”, dijo uno de los bomberos que participó en el incendio. 

Los conductores que pasaban por la Avenida Libertador no podían creer lo que veían. El edificio se estaba consumiendo en llamas y algunos detenían su marcha, al igual que los vecinos se acercaban al lugar. La policía había marcado un perímetro para evitar que la gente pasara. El olor a quemado y el humo invadían la zona. 

El trabajo en conjunto logró que el incendio se controlara de a poco y cerca del mediodía ya se hubiera extinguido. Se revisaron 110 bocas de pileta, las vasijas que guardaban la historia se convirtieron en madera quemada, y los pisos y paredes eran negras. Uno caminaba sobre los restos de elementos que había en el lugar.
 
Desde la dantesca estructura, que actualmente nadie fue a reclamar, los bomberos del cuartel Central salían agotados pero tranquilos por la labor cumplida, con sus caras negras, mojados, y asegurándose que no hubiera quedado ningún foco de incendio. La policía custodiaba el lugar, no dejaba pasar a nadie. La Policía Científica llegaba a tomar las fotos para comenzar la inspección. Y este mediodía había calma luego del paso del incendio que se llevó con él parte de la historia sanjuanina. 
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