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lunes 27 de abril de 2026

crimen de la anciana

La increíble liberación en Mendoza del asesino que volvió a matar en San Juan

El sospechoso por el salvaje crimen de la abuela caucetera, ya había matado en 2012 en Mendoza: ¿por qué estaba libre? A la justicia de Mendoza se le venció el plazo para tenerlo preso y en medio del proceso lo largó. Los argumentos del juez. Por Agostina Montaño
Por Redacción Tiempo de San Juan
Tirada como si fuera basura y con el 90% de su cuerpo quemado. Así apareció Jacinta Quinteros, la anciana de 86 años que fue asfixiada con una almohada y quemada por su confeso asesino, Alberto Narváez, un mendocino de 29 años que estaba prófugo de la Justicia en la provincia vecina. 
Pero Narváez no se escapó sólo, sino que fue beneficiado por un fallo de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza que lo dejó en libertad en medio de un juicio en su contra. ¿Los motivos? Que entendió que los plazos de la prisión preventiva para mantenerlo detenido habían vencido.
La ley en ese sentido es clara: ningún procesado puede pasar más de dos años detenido, sin condena y si este plazo se cumple el juez puede pedir la ampliación de la prisión preventiva, por un año más. Caso contrario, el acusado debe ser liberado y esperar la fecha de su juicio en su casa.  
El hombre estaba siendo juzgado por haber matado a un remisero de tres puñaladas en el corazón, en Lavalle, durante septiembre de 2012. El juez de la Quinta Cámara del Crimen de Mendoza, Gonzalo Guiñazú, recibió el expediente de Narváez a finales de 2014, y como el tiempo de su prisión preventiva estaba por vencer pidió una prórroga de 4 meses (pudo haber pedido 1 año, pero optó por el plazo menor). 
Narváez comenzó a ser juzgado en diciembre del año pasado, pero en el medio de las audiencias sucedió algo insólito. Un testigo declaró que un posible trauma de la infancia del acusado podría haber afectado su psiquis haciéndolo cometer el crimen. Ante la nueva evidencia, Guiñazú ordenó nuevas pericias psiquiátricas que atrasaron el juicio y mientras estas estaban siendo realizadas, el 6 de enero de 2015 venció la prórroga. 
Sus dos defensoras oficiales, Verónica Araujo y Ximena Morales, pidieron que, tal como lo establece la ley, Narváez fuera liberado. La fiscal de Cámara Susana García, secundó el pedido y fue por esto que presentaron un hábeas corpus ante la Suprema Cortede Justicia de Mendoza.
 Si bien para el juez Guiñazú el plazo de la prórroga continuaba vigente por encontrarse en medio de un debate, el ministro de la Corte Alejandro Pérez Hualde no entendió lo mismo y autorizó la libertad para Narváez. 
Pérez Hualde entendió que como Guiñazú no había pedido una nueva prórroga, el acusado debía ser liberado. 
La feria judicial dejaría el juicio en stand by hasta que, el 3 de febrero,  el hombre fuera citado para continuar con las audiencias. Como era de esperarse Narváez nunca apareció y fue declarado prófugo, desatando una feroz interna entre los jueces. Fuentes judiciales aseguraron a Tiempo de San Juan que la liberación de Narváez fue insólita y que, si bien están acostumbrados a que los plazos de las preventivas venzan, un preso nunca había sido liberado en medio de un debate.  
Este semanario se comunicó con el juezGuiñazú quien admitió no haber pedido un nuevo plazo y dijo que lo hizo porque consideró que no era necesario. 
"Yo tengo un fallo de la Corte donde dice que con fecha de debate fijada no es necesario pedir prórroga. En este caso, encima, estábamos en medio del debate”, aseguró el letrado. 
Así las cosas, Narváez se fugó a San Juan y en menos de tres meses ya había matado de nuevo, sólo que esta vez la víctima sería una anciana de 86 años que le había alquilado una habitación en su precaria vivienda de Caucete. 
La polémica ya estaba desatada y con la nueva muerte en manos de Narváez los ánimos en la Justicia mendocina están caldeados. Por un lado está Guiñazú quien asegura que no era necesaria una nueva prórroga porque estaban en medio del juicio. Del otro lado, la Corte y el ministro que lo liberó y no consideró que se tratara de un preso con riesgo de fuga.
Jacinta ni siquiera sabía que alojaba en su casa a un presunto homicida prófugo de la Justicia a quién un tecnicismo dejó en libertad. Aunque a esta altura, tampoco importa. 

La palabra del juez mendocino
"Hace 32 años que soy juez, esto me creó un problema muy grande, no voy a hablar más del tema porque me pone nervioso”, dijo Gonzalo Guiñazú, juez de la Quinta Cámara del Crimen de Mendoza. 
Así resumía el letrado su sensación a raíz de haberse enterado de que el asesino que la Corte liberó hace tres meses, había vuelto a hacer de las suyas sin el más mínimo remordimiento. 
"Me molestan mucho las muertes de las personas. No voy a dar otra opinión porque fue un criterio de la Corte”, así concluyó Guiñazú la charla telefónica con Tiempo de San Juan. 
Según comentaron fuentes judiciales el nuevo crimen de Narváez desató en la Justicia mendocina una polémica aún mayor que la que causó su liberación. 
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