Gabriel Villegas Montaño fue liberado porque pasaron tres años sin que el hombre fuese llevado a jucio. Está acusado de haber violado a sus tres hijos y ahora camina por la calle como cualquier otro.
Ex esposa del minero abusador: "Yo no tengo miedo, la sociedad tiene que tener miedo"
Su ex esposa, María Angélica Andrada, vive custodiada por la policía desde este jueves, en la vivienda que comparte con sus 8 hijos en su humilde casa de Chimbas.
"Yo no tengo que tener miedo al miedo lo tiene que tener la Sociedad", dice segura Angélica.
Mientras tanto la vida de la numerosa familia continúa como todos los días, los niños van a la escuela y juegan en la vereda de su casa, con un condimento particular, ahora deberán vivir las 24 horas con un policía parado custodiando la puerta de la casa.
"Nosotros salimos como siempre él tiene una orden de restricción y está viviendo en el barrio Aramburu, esa gente tiene que tener cuidado, liberaron a un pedófilo, eso no tiene cura", sostiene la mujer.
El clima en la casa de Angélica, cada vez que se toca el tema de Montaño, se pone tenso y según ella su hija mayor, que fue abusada por su propio padre está "resentida, muy enojada con lo que pasó".
Por su parte, Angélica, siente que les falló otra vez a sus hijos. "Acá no tenemos relación con los vecinos, somos los pobres del barrio para ellos y con todo esto que pasó nos discriminan más", cuenta Angélica compungida.
"Tenemos miedo que se fugue otra vez", asegura la mujer. Sin embargo, Villegas Montaño tiene que acudir cada diez días al juzgado para acreditar que se encuentra en la provincia.
El minero permanecerá en libertad hasta tanto la Justicia fije una fecha para el juicio y mientras tanto Angélica, sus hijos y sus nietos continuarán custodiados por la policía.