Las dudas en torno al ex policía y el crimen cuando fue a rescatar su moto robada
Hay una serie de hechos que ponen en duda la participación del ex policía Miguel Ángel Castro en el homicidio que se produjo cuando fue a pagar por el rescate de la moto que le habían robado. Por Gustavo Martínez Puga.
Si bien el ex policía Miguel Ángel Castro (58) se negó a declarar en la primera audiencia el juicio por el homicidio de Alfonso Navas (26) en la tarde del martes 13 de septiembre de 2011, lo haría en las audiencias previstas para la semana que viene en la Sala III de la Cámara Penal.
Y al incorporar al debate las pruebas, se conocieron una serie de hechos que pondrían en duda la autoría del ex uniformado en la muerte del supuesto ladrón de motos que le pedía rescate para devolverle el vehículo con el que hacía changas en una farmacia.
La primera prueba a favor de Castro es que el dermotest le dio negativo, después de que le hicieron la pruebas para ver si en alguna de sus dos manos tenía restos de pólvora, lo que siempre ocurre cuando una persona acciona un arma.
Ese dermotes se lo hicieron en el atardecer del martes 13 de septiembre de 2011 en la Central de Policía, a pocas horas de que se había producido el homicidio en la llamada Villa La Puñalada, en Capital.
Por otro lado, el arma homicida nunca apareció.
Otro dato a favor del ex policía es que no hay coincidencias entre los testigos sobre su descripción física para ubicarlo con certeza en la escena del crimen.
Finalmente, el dato que más destaca la defensa de Castro es que él fue víctima del ataque de quien terminó muriendo, quien lo golpeó en la cabeza con unas muletas. Esas lesiones en la cabeza del ex policía fueron constatadas por el médico legista.
Castro se retiró de la Policía de San Juan con un rango bajo. Y hacía changas repartiendo en su moto medicamentos de la farmacia de un familiar. Le robaron la moto y le pidieron rescate para recuperarla. Así es como habría llegado a la Villa La Puñalada y se habría enfrentado a Navas. Allí se generó una fuerte discusión entre Castro, Navas y también habría participado otro amigo de Navas.
La defensa de Castro, ejercida por Juan Bautista Bueno y Ricardo Moine, sostiene que esa tercera persona podría haber sido la autora del disparo.