El hospital Guillermo Rawson recepta a diario cientos de personas con diferentes enfermedades, accidentes, dolores y cuadros extraños, pero los ajustes de cuenta y peleas barriales han dejado al menos 11 personas hospitalizadas con características similares en lo que va del año. Todos ellos tienen una particularidad: las heridas son producidas en zonas no vitales, con la evidente intención de lastimar con dureza, pero no quitar la vida.
Te balean pero no te matan: lo nuevo en ajuste de cuentas
El día 9 de julio se publicó que el fin de semana había dejado dos heridos apuñalados en diferentes zonas y por diferentes ajustes de cuenta. Uno, de apellido Huyema, fue en el barrio Güemes de Rawson y el otro en el barrio Marquesado 3 donde se conoció que el herido era un sujeto de apellido Cabello.
El 15 de junio se supo que un menor de 16 años recibió un balazo en su pie en el interior del barrio San Francisco, Rawson.
Días después, el 22 de junio, los medios locales daban cuenta de un baleado en el interior de la Villa Lerga, más conocida como la Cueva de Chancho.
Tres días después, el 25 del mismo mes, ingresó al Hospital Rawson un sujeto con herida de bala en el costado izquierdo de la región dorsal. El hecho se dio tras una pelea entre dos bandos que habían estado jugando a la pelota y “se desconocieron”, según dijo la policía aquel día.
El último de los casos que se publicó en los diarios fue el pasado 7 de julio cuando tres sujetos ingresaron con heridas de bala en el pie, pantorrilla y muslo por una gresca en el Barrio Huarpe.
SEÑALES DEL AJUSTE
En el área Urgencias ingresan cientos de casos por día, todos son entrevistados y es difícil discernir entre las víctimas de robo y los que fueron parte de un episodio “extraño”, según explicaron desde la policía.
“Ninguno de los heridos por grescas, ajustes de cuenta o venganza lo confiesan en la Urgencia. En general dicen que fueron víctimas de un robo”, dijo una autoridad policial.
En la mayoría de los casos, según explicaron los uniformados, los heridos en episodios de peleas callejeras y ajustes de cuenta tienen balas en sus piernas, pies, muslos y demás.
Otro dato importante que se chequea cuando ingresa un herido son los antecedentes de la persona. Si hay datos de otros episodios delictivos o se trata de una persona del ambiente delictivo, inmediatamente se desconfía del supuesto robo. En ese caso, se llama a la comisaría de la jurisdicción donde sucedió el hecho.
AJUSTES CON SEÑAL MORTAL
El primer caso durante el 2014 en el que un ajuste de cuentas terminó en homicidio es el de Umma Calvo Carrizo, la bebé que murió en medio de una balacera en el interior del Barrio Huarpe. El juez Blejman procesó en mayo a 10 personas por los delitos de co-autores del homicidio agravado de Umma, por ser premeditado y entre más de dos personas; y por el intento de homicidio agravado en contra de la madre, Antonella Carrizo.
Félix Edwin resultó herido en una gresca en Chimbas en el Lote Hogar N° 38 durante los primeros días del mes de marzo. Ingresó al Servicio de Urgencias del Hospital Rawson con dos impactos de bala en el pecho y en uno de sus glúteos. El joven de 22 años fue intervenido quirúrgicamente pero falleció.
Bárbara Galleguillo es la ex convicta que perdió su vida el 13 de abril en la Villa Lerga. La joven había salido dos días antes del Servicio Penitenciario y fue encontrada muerta con goles y dos disparos. Al parecer, por alguna razón, un grupo de allegados de su hermano le tenían bronca.
El pasado 10 de mayo fue asesinado el adolescente de 16 años, Kevin Díaz en una confusa
gresca en el barrio Neuquén. El correr de los días puso de manifiesto las rivalidades e internas de vieja data que había entre los bandos del barrio.
Por último, la noche del 9 de julio, en el interior del barrio Los Cardos se terminó con la vida de Damián Bazán tras una pelea entre dos bandos históricamente enfrentados. El sujeto recibió un tiro que lo sentenció a la muerte.