Por Natalia Caballero
Crimen de Estela: La casa en la que nadie quiere vivir
Julia Carrizo es la madre de Estela Bustos, la embarazada asesinada por su pareja a golpes enfrente de sus hijos el 26 de mayo pasado. A casi un mes de la tragedia familiar, dijo que busca un permiso para poder vender la vivienda en donde su hija fue masacrada. Por Natalia Caballero.
Su mirada está atravesada por el dolor, no entiende cómo el destino le arrebató a su joven hija, esa con la que compartía tardes de mate y noches de novela en el comedor de su casa. A casi un mes de la tragedia que terminó con la vida de Estela del Valle Bustos, la mujer embarazada madre de 4 hijos que murió víctima de los golpes y las puñaladas propinadas por su propia pareja, Julia Carrizo, su mamá, no quiere saber nada con seguir viviendo bajo el mismo techo en el que se gestó la masacre de su pequeña, como le dice.
“Queremos conseguir un permiso del gobierno para poder vender la casa”, revela la mujer, que sufrió una embolia cerebral. Ella vive en el barrio Las Alondras, un complejo habitacional entregado bajo el plan de erradicación de villas. Las viviendas del barrio no pueden ser vendidas hasta que no sean canceladas, pero ella implora que le posibiliten irse porque no puede seguir ahí, donde revive las imágenes del horror con las que se topó el 26 de mayo pasado al encontrar a su hija muerta en la cama y con sangre por todos lados.
Al sufrimiento por la pérdida de su hija se le suma un nuevo dolor, ya que sus nietos (hijos de Estela) no quieren ingresar a la casa donde asesinaron a su madre. El marido de Julia, Domingo Olmos, dijo que los pequeños no volvieron más desde el 25 de mayo, que viven con la hermana de Estela, Nancy. “Julia sufre mucho, quiere ver a sus nietos y no puede. Es que después de que le dio la embolia no puede caminar casi, es muy difícil trasladarla. Esos nietos son la razón de su vida, porque los criamos acá”, cuenta Domingo, que intenta calmar el llanto de su esposa a cada rato.
Entre llanto y llanto, la mujer dice que vive sólo por sus nietos, que son la única razón por la que intenta salir adelante. No hay momento en que su hija no esté en sus palabras. “Ese hijo de puta me la arrebató, murió peor que un perro”, expresa con una infinita angustia. –“Ya está, viejita”, le dice el marido mientras le palmea la espalda. Pero no hay consuelo para tanta pena.
La pareja contó que hay un interesado en quedarse con la casa del barrio. “Hemos conseguido un lugar en donde vivir en Santa Lucía”, revela Domingo, que espera poder rearmar la familia, para ser un respaldo de sus nietos, los pequeños de Estela. “Ella hubiera querido que luchemos por ellos”, sentenció secándose las lágrimas.
Dejá tu comentario
Te Puede Interesar
Fondos de inversión
Por Walter Vilca
Presunta megaestafa de $2.800 millones: crece el escándalo y las caras visibles de la financiera irán a Tribunales
SMN
Por Redacción Tiempo de San Juan
Miércoles fresco y con nubosidad en San Juan: la máxima llegará a los 22°C
Sangriento asalto
Por Redacción Tiempo de San Juan
Transitaba en auto por Albardón, fue atacado por dos ladrones y terminó acuchillado
Historias
Por Redacción Tiempo de San Juan