El próximo martes se cumplirá el primer del crimen de María Cristina Olivares, la joven madre pocitana que fue asesinada de 140 puñaladas y se convirtió en el crimen con más saña que se tenga registro en la provincia. Para ese día, la familia organizó una marcha desde la casa en la que vivía la chica hasta la plaza de Villa Krause. Además, en esta semana se incorporarían nuevos testimonios a la causa.
“El martes que viene vamos a realizar la segunda marcha para pedir que el caso tenga justicia. Va a ser a las 19 horas, en la casa donde vivía Cristina (calle Sarmiento, casa 8, en la Villa Constitución, Pocito) hasta la plaza de Villa Krause. Es para pedir que en el caso se investigue y se haga justicia con todos los que tuvieron algo que ver con la muerte de mi hija”, informó Antonio Olivares, padre de María Cristina.
Los Olivares están convencidos de que en el asesinato hubo más gente involucrada que la que está en prisión. Ellos son: Miguel Ángel Palma, ex marido de Cristina, detenido como el instigador, pero hay testigos que lo complican en una figura penal más grave; Rosa Videla, señalada como la autora de las 140 puñaladas, es la amante de Palma y mantenía una pésima relación con Cristina Olivares; Eliana Corvalán, la cuñada de Rosa Videla que la habría ayudado la noche de crimen y Ramón “Lucho” Videla, un hermano de Rosa que esa noche las fue a remolcar cuando Rosa y Eliana se quedaron sin gasoil y tiró con el auto de su suegro la camioneta de Rosa que habrían usado para transportar el cadáver de Cristina.
Además, se espera que en esta próxima semana se incorporen nuevos testimonios a la causa, los cuales podrían complicar la participación de Miguel Ángel Palma en el crimen.