Por Gustavo Martínez
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Teléfonos, la principal pista en el asesinato de Cristina
Un SMS y tres llamadas de teléfonos, la llave para saber quién es quién en el crimen de Cristina Olivares:
-Una llamada a un celular: “No me llamés más”. Así le respondió Palma a Videla la manaña del domingo 8 de julio, el día siguiente del crimen, mientras estaba con los policías de la Seccional Sexta y recibió la llamada de Videla. Luego cortó el teléfono en presencia de los investigadores.
-Sábado 7 de julio, por la tarde. Rosa Videla le llama por teléfono a su cuñada Eliana Corvalán para que se dirija hasta la Calle 7 y Vidart. Según declaró esta semana Corvalán, casada con un hermano de Rosa, cuando llegó Rosa estaba con Palma y con Cristina, se fueron en la camioneta de Rosa y al rato volvió sólo Rosa con la moto de Cristina en la parte trasera.
-Primeras horas del domingo 8 de julio. “Me mandé un moco”. Eso es lo que Rosa Videla le habría dicho por teléfono a otro hermano, “Lucho” Videla, cuando le llamó para pedirle que le vaya a ayudar porque la camioneta se quedó sin gasoil. Se supone que en ese momento ya habían transportado y abandonado el cadáver de Olivares. “Lucho” fue en el auto de su suegro, en un Fiat Siena, y remolcó la camioneta VW Saveiro de Rosa hasta la casa Eliana Corvalán, donde fue lavada.
Estos cruces de llamadas telefónicas y mensajes de texto son la principal pista que seguirá el juez Leopoldo Zavalla Pringles para saber quién es quién en el peor asesinato ocurrido en la provincia, el de María Cristina Olivares, la joven madre pocitana de dos niños que mantenía un conflicto pasional con Palma y con Rosa Videla.
Según fuentes judiciales, ya partieron los oficios para pedirle a las empresas telefónicas involucradas los registros con las llamadas y los mensajes de texto de los tres detenidos: Palma, Rosa Videla, su hermano “Lucho” Videla y Eliana Corvalán.
“Todas estas antenas de teléfonos celulares que vemos por todos lados son muy útiles a la hora de investigar. En ese caso van a ser cruciales, más que en otros”, precisó una fuente judicial.
En esta semana pasada se presentaron ante el juez Rosa Videla, quien hizo uso de su derecho de no declarar y ni siquiera tiene decidido un abogado defensor. Antes que ella estuvo su cuñada Rosa Corvalán, quien prestó colaboración y declaró durante cuatro horas. Y el viernes último se presentó Palma.
En el caso de Rosa Videla, quien no declaró, también puede responder a una estrategia para defenderse. Los abogados defensores suelen pedir a sus clientes que no declaren en su primera presentación ante el juez. Eso les permite a los defensores tener ingreso a la causa, ver qué pruebas hay en contra de su cliente y luego ver si conviene o no que declare y, además, asesoran sobre qué es lo que deben decir y qué es lo que deben callar.
Una vez que se escuche la declaración de todos los involucrados, las llamadas de teléfonos serán fundamentales para el juez Zavalla Pringles, debido a que en las declaraciones pueden haber estrategias de los detenidos para deslindarse y responsabilizar a otros.
El antecedente del robo a Chica
El subsecretario de Deportes y secretario general del gremio Luz y Fuerza, Juan José Chica, sufrió un violento robo en su casa mientras dormía. En ese caso, una llamada de teléfono destrabó la resolución judicial y se comprobó que hubo un entregador entre los empleados domésticos del funcionario.
Esa llamada se hizo desde el teléfono celular que le habían robado a la empleada doméstica durante el atraco. Fue en momentos que los delincuentes huían en un auto hacia Mendoza. Uno de los ladrones llamó a su cómplice para decirle que ya habían cometido el hecho.
Así, la justicia llegó hasta el cómplice, un sujeto que tenía una relación directa con una empleada de Chica y así había obtenido información del lugar de la casa donde el funcionario tenía una caja fuerte con dinero y joyas.
Los Palma, en silencio
La familia Palma decidió no hacer declaraciones periodísticas. Tanto el padre como la madre de Miguel Ángel Palma prefirieron no dar su versión de lo ocurrido, a pesar de que la familia de Cristina Olivares sostuvo reiteradas veces que ellos tienen más detalles de los que se conocen. Además, una testigo calificada que vio a un hombre de una apariencia física muy similar a la Palma en la escena del crimen tiene custodia policial por la amenaza que recibió de parte de la familia Palma, cuando la fueron a visitar a su casa para decirle que “tuviera cuidado”.