Horror: degolló a su madre y a su hermanito
Todo esto sucedió en el interior de una casa ubicada en calle Cacheuta al 200 de Las Heras.
Al parecer, los problemas en esa vivienda comenzaron a media mañana, cuando María Fabiana Lucero estaba en la casa con el niño y Joel empezó a generar problemas. La mujer le mandó un SMS a su marido, que trabaja como carnicero en un Átomo de la zona. El hombre llegó lo más rápido que pudo. Pero ya era tarde.
En la zona del living estaba el niño y un poco más atrás, la mujer, ambos en el suelo inmóviles, con sus cuellos surcados por una profunda herida producida con un cuchillo de medianas dimensiones. Joel estaba en la casa y los gritos de padre e hijo conmocionaron a todo el vecindario y al otro hijo de la familia, que se encontraba en los fondos de la propiedad y no sabía nada de la carnicería.
Según los alterados testimonios de los lugareños, el padre de Joel mantuvo una pelea con su hijo, quien en todo momento negaba ser el autor del doble crimen. Pero su papá no le creía. "Es más, el joven alcanzó a herir a su padre y lo echó de la casa", indicó una fuente policial.
A los minutos, llegó a la casa de la tragedia el primer móvil policial con dos efectivos. Ellos vieron que en la vereda había una muchedumbre y en medio de ella estaba el padre del presunto asesino con su mano herida por un cuchillazo.
Capturado
"Cuando entramos a la casa, sorprendimos al joven tratando de baldear la impresionante cantidad de sangre que había. Vimos los dos cadáveres y en ese momento intentó atacarnos. Es más, uno de nosotros fue alcanzado por el cuchillo que tenía en una de sus manos", siguió el efectivo.
Joel fue reducido trabajosamente por los dos policías, que lograron sacarlo de la casa. El joven también tenía algunas heridas en la cara, posiblemente producto de algunos puñetazos que su padre le dio en la pelea que mantuvieron cuando el hombre se enteró de lo que su hijo había hecho.
"En el trayecto de la casa al móvil policial, varios vecinos intentaron agredir al presunto autor. Pero él, como que no se daba cuenta de nada. Lo llevamos hasta la seccional 16 para que estuviera a salvo", contó el mismo efectivo.
Una vez en la celda de la comisaría 16, uno de los médicos del Servicio Coordinado tuvo que ir a corroborar el estado de Joel. El médico entró con un policía. "El joven estaba como ido. No respondía a las preguntas, sólo decía: ?Yo no fui, yo no fui...'. Hasta que el médico le dijo que con él no tenía nada que declarar, que sólo lo iba a revisar", explicó una fuente policial.
¿"Pasado" de drogas?
En la zona donde ocurrió la desgracia -un barrio de casas bajas y de gente trabajadora- muchos comentaban acerca del presunto asesino. Una de las versiones más coincidentes tenían que ver con que Joel tenía o tiene problemas de adicción.
"Por lo que sé, el chico tuvo problemas con drogas y hasta se hizo tratar; pero no sabemos si había vuelto a consumir o no", explicó uno de los lugareños. Según se supo, también por dichos de gente de la zona, Joel no estudiaba ni tenía ocupación conocida.
La dimensión de la desgracia hizo que llegaran hasta el lugar autoridades del Ministerio de Seguridad, incluido Carlos Aranda, quien indicó en el lugar que "al parecer se trató de un problema familiar; al parecer y por los dichos de alguna gente, el detenido estaba bajo los efectos de drogas. Es en realidad una tragedia". A su lado, el director de Policía, Juan Carlos Caleri, trajo a colación que el hecho le hizo recordar al cuádruple crimen de Las Heras (ocurrido el 8 de diciembre del año pasado), "por la cantidad de sangre que pudimos ver en la escena del crimen".
Hacia la tarde, en el barrio nadie hablaba de otro tema y un silencio impregnado de tristeza se había apoderado de la cuadra.
El acusado permanece confinado en una de las celdas de la seccional 16 de Las Heras y será sometido a las pericias necesarias para evaluar su condición psicofísica. Entretanto, en la Oficina Fiscal 5 se producía un desfile de testigos. Del mismo modo, personal de Científica y de Criminalística hacía su trabajo de evaluación y búsqueda de elementos probatorios. El cuchillo sospechoso obviamente fue secuestrado.
De todos modos, para el fiscal del caso, Darío Nora, el suceso está prácticamente resuelto.
"Alguien que enloqueció y que mató a su madre y su pequeño hermano. Puede que suene horrible, pero fue así", concluyó lapidariamente uno de los efectivos que estuvo en el sitio de los hechos.
Fuente: Los Andes