El sanjuanino Mario Chavero fue condenado a seis años y medio de prisión por abuso sexual con acceso carnal y violación de domicilio. Su defensa intentó desviar el foco del caso con una controvertida pericia: pidió medirle el pene para sostener que no podía haber causado las lesiones denunciadas por la víctima. La estrategia fue desestimada por la Justicia, que consideró acreditado el abuso y ordenó su detención inmediata.