La Navidad habla de encuentro, de pausa, de compartir… pero muchas veces también trae ansiedad, comparaciones y exigencias que no siempre se dicen en voz alta. La ropa, que podría ser aliada y refugio, termina sumándose a esa lista de cosas que “deberíamos” cumplir. Lee la columna de Raffa Andrada en otro miercoles con "M" de moda en Tiempo de San Juan.