La aromaterapia es
la disciplina que apuesta por el poder del sentido del olfato para estimular
las funciones del organismo a nivel sensorial y extra sensorial. Surge del uso
de los aceites esenciales extraídos de hojas, flores, raíces y tallos. Se pueden
usar por sí solos en terapias curativas y de relajación, pero se aplican
también en la elaboración de velas aromáticas.
Cuando las velas
arden, propagan con facilidad por el ambiente el aroma de los aceites
esenciales, creando una atmósfera que inspira paz y tranquilidad a quien se
encuentre en él.
Cómo lograr armonía
en el hogar
Te recomendamos
apagar las luces y encender velas. Las velas aromáticas son las ideales.
Algunos aromas están ligados con efectos terapéuticos o, inclusive, con
actitudes de las personas ante determinados eventos.
No sólo los aromas
son importantes para nuestro bienestar sino también los colores. Rodeate de
azules y violetas, que calman la mente e invitan al descanso y a la meditación.
A las velas que
contienen esencias se les han atribuido algunos efectos. Destacamos los
siguientes:
CANELA: Atrae
clientes. Es afrodisíaca y un estimulante mental.
COCO: Reduce el
ambiente negativo. Atrae los buenos amigos y endulza los ambientes.
LAVANDA: Relajante,
elimina la ansiedad y el estrés, ayuda a despejar las mentes cansadas. Muy
utilizado a la hora de preparar exámenes.
JAZMÍN:
Antidepresivo, relajante y sedante. Elimina los olores desagradables.
SANDÍA: Reduce el
ambiente negativo.
MANZANA: Alivia la
migraña.
GARDENIA: Genera
bienestar y fuerza para salir de un problema.
VAINILLA: Es
aromatizante, endulzante, antidepresiva y calmante. Para los enamorados,
materializa una relación sexual y amorosa. Su fragancia sensual atrae de igual
manera a los hombres que a las mujeres.
LIMON/CITRUS: Evita
la depresión, la ansiedad y el mareo.
EUCALIPTO:
Desinfecta el ambiente y promueve la concentración.
CANELA: Elimina la
fatiga nerviosa, es un estimulante natural y se dice que es afrodisíaco.
ROSA: Mitiga la
depresión, el insomnio, el dolor de cabeza, la tristeza y el estrés en general.
GERANIO: De efecto
equilibrante, aporta un balance entre cuerpo, mente y emociones. Alivia la
ansiedad, la depresión y los estados de humor cambiantes.
NARANJA: Es
antiespasmódica, sedante, astringente, antiséptica y depurativa.
TOMILLO: Despierta
la memoria, la inteligencia y la capacidad de concentración. Recomendado en
casos de agotamiento mental, estrés o esfuerzo excesivo.
CEDRO: Inspira ánimo
y optimismo. Logra una excelente conexión entre lo físico y lo espiritual,
contribuyendo a que nuestra mente se aclare y a que tengamos buen juicio. Calma
la agresividad.
Lo mejor es encender
la vela por la mañana y la noche, porque lo que se busca es relajación y
tranquilidad. Además, se debe prender en un lugar cerrado por una hora, para
que se sienta el aroma.
(Fuente: Entremujeres.clarín)