No es ventriloquia
ni animismo, pero los objetos están adquiriendo vida. Entre championes que
hablan y máscaras que aumentan los sentidos se esconde una nueva ola
tecnológica que traslada funcionalidades, que hasta ahora eran privativas de
las pantallas, a las prendas que se utilizan sobre el cuerpo.
"Tecnología
usable" o "computación usable" son los términos que utilizan los
expertos para avizorar lo que será el porvenir del vestuario. Vestidos de
tecnología nos verá el futuro. El presente, por el momento va construyendo
prototipos que en décadas resultarán apenas una curiosidad, pero que ahora
generan expectativa y mucho asombro.
En el inicio. Sin
duda el primer hombre que usó un taparrabos no pensó que su invento acabaría
conectado a internet y adornado con luces led. Otros lo pensaron por él muchos
años después.
En 2000, el profesor
del MIT Alexander Pentland anunciaba que "las cosas están cobrando
vida". Pentland comparaba su visión del futuro con la de Walt Disney: las
cosas interactuando con los humanos a través de gestos o incluso a través de la
voz. Y no se equivocó.
Tomó una década que
los chips tuvieran la potencia requerida, las conexiones se desarrollaran lo
suficiente y las pantallas se abarataran lo necesario para que ese concepto se
plasmara en la realidad.
Fue un discípulo
suyo, Thad Staner, quien diseñó el inventó que haría de la tecnología usable
una moda: los lentes de Google. De hecho, el propio concepto de
"tecnología usable" se volvió popular a partir de abril de 2012
cuando Sergey Brin, CEO de Google, anunció sus lentes. El prototipo, provisto
de internet, cámara de fotos y video, permite el uso de redes sociales y
aplicaciones en cualquier momento, y se comanda con la voz.
Accesorio. El
proyecto pareció sacudir las bases de lo conocido: internet no iba a estar en
el escritorio o el bolsillo, sino sobre la cara.
¿Y qué otras partes
del cuerpo estarían disponibles? Tras los lentes de Google, aparecieron los
proyectos de relojes inteligentes. Apple, Samsung, Google y Microsoft
parecieron apuntarse en la carrera por conquistar el pequeño espacio de la
muñeca, sin notar que la mandíbula seguía siendo una parcela virgen.
Una de las novedades
más interesantes en el campo de la tecnología usable apunta justo a esa zona de
la cara. Se llama Eidos y es una máscara creada por estudiantes del Royal
College of Art de Londres.
Al estilo disfraz de
superhéroe, Eidos potencia el sentido del oído de quien la utiliza y permite
direccionarlo para detectar un sonido o una voz en particular a pesar de las
interferencias o distancias.
De moda. Los lentes
de Google significaron un cambio de paradigma porque, pegados a los ojos,
intervienen la percepción de quien los lleva y se vuelven un dispositivo de
realidad aumentada, pero también son revolucionarios porque intervienen la
apariencia.
Aunque Brin persista
en naturalizarlos usándolos en cada evento y conferencia, los lentes resultan
algo extraños en su diseño. Para contrarrestar esa impresión, Google hizo un
movimiento inteligente: los presentó en la Semana de la Moda de Nueva York.
El territorio de las
pasarelas ya había mostrado estar dispuesto a dejarse invadir por la
tecnología. La firma Cutecircuit fundada en 2004 es una de las casas de diseño
adelantadas en la incursión.
En sus líneas
figuran camperas y vestidos con luces led que cambian de colores, un vestido
que publica tweets, y remeras conectadas a internet que cambian su diseño en
función de las actualizaciones de Facebook.
El vínculo entre la
moda, el espectáculo y la tecnología es reciente pero parece fuerte. Así como
la cantante Alicia Keys es la imagen de Blackberry o el rapero Will.i.am la de
Intel, Cutecircuit tiene entre sus modelos a las cantantes Katy Perry y la exlíder
de las Pussycat Dolls, Nicole Scherzinger.
Por otra parte, es
solo cuestión de tiempo para que alguna estrella de Hollywood se sume a la
promoción de los championes inteligentes de Google. Este singular calzado mide
la velocidad, detecta el tipo de actividad que realiza el usuario, se contacta
vía bluetooth con el celular,
accede a los contactos y además puede hablar: tiene un repertorio de 250
frases, entre ellas: "Si estar de pie fuese un deporte, tu serías el
Campeón Mundial".
Entre estos pequeños
desarrollos se cuelan varias incertidumbres sobre los problemas de privacidad,
la capacidad de los usuarios para manejar tanta información y cómo afectará a
las relaciones personales la abundancia de dispositivos. Pero todavía es temprano.
Para resolverlos habrá que esperar hasta que el futuro nos alcance.
Las prendas
inteligentes ya son moda
Google diseñó unos
zapatos deportivos que miden la velocidad del usuario y lo incentivan a
moverse. La casa de diseño Cutecircuit además creó remeras que se conectan a
Internet y muestran las actualizaciones de Facebook.
Tecnología hasta en
los accesorios
Los lentes de Google
marcaron una tendencia que luego siguieron los relojes y ahora llega
sorpresivamente a las máscaras.
(Fuente: http://www.elpais.com.uy/)