Con casi 35 años al frente del Juzgado de Faltas, acumula miles de expedientes, excusas insólitas y escenas que pintan de cuerpo entero a los sanjuaninos. De brujos en el Centro Cívico a infractores creativos, repasa una carrera marcada por la calle, la ley y un estilo inflexible que le dio fama.