En Europa está bañada de halagos por su particular temática y la música que la acompaña. En Estados Unidos es la candidata favorita a los Premios Óscar con un número récord de nominaciones, 13 para ser exactos. Sin embargo, en Latinoamérica, y particularmente en México, genera una ola de críticas. Ya sea por una cosa o por otra, no se puede negar que todos hablan de “Emilia Pérez”. La película del género musical que mueve el avispero, fue creada por el francés Jacques Audiard, dura más de dos horas y se puede ver en los cines de San Juan, a la espera de que llegue a Netflix.
Por qué todos hablan de "Emilia Pérez"
Con un planteo inusual, hecha por un francés y basada en la cultura mexicana, la película genera una ola dispar de críticas y bate récords como favorita para los Óscar.
En el film ambientado en México, Juan “Manitas” Del Monte (Karla Sofía Gascón) es un criminal narcotraficante. Con una larga historia en el mundo de las drogas, decide contratar a Rita Mora Castro (Zoe Saldaña), una hábil abogada cansada de que la pisoteen sólo por ser mujer, para que lo ayude a cumplir su sueño: cambiar de sexo para ser una mujer. Luego de lograr su cometido, se aleja de su esposa Jessi Del Monte (Selena Gómez) e inicia su nueva vida como Emilia Pérez. Sin embargo, la intención de redimirse por su vida anterior intentando ayudar a familiares de personas desaparecidas y recuperar a su familia, le juegan una mala pasada.
Con ese planteo, la historia basada en un personaje secundario de la novela francesa Écoute, escrita por Boris Razon en 2018; habla en sí de redención, del perdón hacia uno mismo y los demás y del autorrespeto de los verdaderos sentimientos que llevan a la aceptación.
Tanto la historia central como las que la rodean son complejas. Sin embargo, en la película parecen tomadas con demasiada simpleza. Y es que, finalmente, el guión no se sumerge lo suficiente en ningún tema. No explota la complejidad en torno a la identidad del personaje principal, dejando una sensación de superficialidad. Y tampoco desarrolla con la seriedad y la profundidad necesarias la existencia del mundo narco y sus consecuencias, más cuando se aborda el tema de cientos de personas desaparecidas, a las que tampoco se les da el lugar que merecen. Y este es uno de los puntos que más controversia ha generado en México.
Al mismo tiempo, todo sucede en un entorno de tonadas del idioma español que van y vienen y, en su mayoría, no suenan al acento mexicano. Por un lado, se oye a Gascón, quien en realidad es española. Por otro, a Saldaña, quien se destaca con su actuación y su perfecto español, pero con el tono de la República Dominicana, el lugar de origen de su familia. Y, por último, a Selena Gómez que, aunque es hija de mexicanos, no maneja el idioma. Por este motivo, incluso debieron hacer un cambio de guión para que el que personaje de la exactriz de Disney sea originalmente estadounidense y haya residido luego en el país latino.
Otro detalle que causa mal impacto, sobre todo en quienes conocen México, es que, si bien originalmente estaba previsto que el rodaje se llevara a cabo en localizaciones de ese país, finalmente fue trasladado a un estudio cerca de París.
Por todas estas aristas, muchos hablan de la película señalando que muestra una “desconexión con la cultura latina”.
Entre música, el factor novedad y buenas actuaciones
Uno de los aspectos más llamativos de “Emilia Pérez” es que se plantea como un musical. Las escenas del estilo, en general comienza con diálogos cantados y coreografiados que van mutando en interpretaciones musicales, algo que no es tan común. Amén de eso, el recurso comienza a diluirse hacia la mitad de la película para prácticamente desaparecer al final.
Sin dudas, el punto más fuerte de la apuesta son las interpretaciones. Sobre todo, la Saldaña, que como ya es habitual, tiene la capacidad de ponerse en la piel de cualquier personaje con el que se tope. Lo que en este caso le valió la nominación al Óscar como Mejor Actriz de Reparto.
Por su parte, la artista española muestra una faceta que sobresale, actuando primero en el papel de hombre para después mostrar su verdadera identidad. De hecho, su osadía para interpretar ambos papeles y el modo en que los ejecutó la llevaron a ser una de las ternadas al Óscar de Mejor Actriz, siendo la primera actriz trans de la historia en alcanzar ese logro.
Estas dos chances a obtener la estatuilla se suman a las otras 11 que cosechó el film, en las categorías a Mejor Película, Mejor Película Internacional, Mejor Director y Mejor Banda Sonora, entre otras, lo que genera una enorme expectativa de cara a la premiación que se desarrollará el próximo 2 de marzo; después de haber sido el largometraje más premiado en la pasada entrega de Los Globos de Oro, al llevarse 4 estatuillas. Eso sin contar que, finalmente, guste o no, uno de los éxitos de una pieza de arte cinematográfica es generar impacto y hacerse escuchar, en ese plano, “Emilia Pérez” definitivamente ya ganó.
El trailer de "Emilia Pérez"
Ficha técnica