Marcelo Tinelli ha logrado resolver uno de los frentes legales más sensibles y prolongados de su carrera reciente. El conductor alcanzó un acuerdo extrajudicial con su histórica vestuarista, María Vilariño, quien encabezaba la extensa lista de reclamos judiciales en su contra. El conflicto, que estaba radicado en el Juzgado Nacional de Primera Instancia del Trabajo N.º 4 bajo la carátula “Vilariño María del Carmen contra Tinelli, Marcelo Hugo y otros s/ despido”, llegó a su fin tras ser homologado por la Justicia.
Mirá cuánto tendrá que pagarle Marcelo Tinelli a su vestuarista de toda la vida
El conductor Marcelo Tinelli llegó a un acuerdo económico millonario, por controversia judicial con su histórica vestuarista.
Los detalles económicos del pacto El acuerdo se selló por una suma total de 90 millones de pesos. Este monto se distribuirá de la siguiente manera:
- Tres cuotas iguales de 30 millones de pesos cada una.
- Al tipo de cambio estimado, el valor total ronda los 60 mil dólares.
- A la fecha, ya se habría hecho efectiva la cancelación de la primera cuota, por un monto aproximado de 25 mil dólares, quedando pendientes los pagos restantes para dar por finalizado el compromiso.
Un cierre de ciclo necesario
A pesar de que la cifra generó diversas opiniones en el ambiente laboral y mediático, las fuentes indican que Vilariño optó por esta vía para priorizar el cierre de un ciclo personal y profesional, evitando así un proceso judicial que prometía ser mucho más extenso y desgastante.
El panorama legal de Tinelli
Si bien este acuerdo representa un alivio y una noticia positiva para el conductor en medio de un contexto de múltiples demandas, su situación judicial no está del todo resuelta. A diferencia del caso Vilariño, otros reclamos de gran peso económico continúan estancados. Un ejemplo claro es la deuda con Scaglione, donde, aunque existen conversaciones informales, se asegura que por el momento no hay una voluntad concreta de pago por parte de Tinelli.
Para entender esta situación, el acuerdo con Vilariño funciona como un tapón en una tubería con múltiples filtraciones: aunque logra detener una de las fugas más simbólicas y urgentes, la presión del sistema sigue siendo alta debido a los otros reclamos que aún esperan una solución definitiva.