Ricardo Caruso Lombardi vuelve a estar en el centro de la escena, aunque no precisamente por su especialidad: el fútbol. Luego de su fallida incursión política como candidato a legislador por el MID, donde apenas alcanzó el 1,7% de los votos, ahora sorprendió al meterse de lleno en el mundo del automovilismo.
Caruso Lombardi liquidó a Franco Colapinto: "Siempre..."
El exentrenador de fútbol opinó sin filtros sobre el joven piloto argentino y puso en duda su talento en el automovilismo internacional.
En una reciente entrevista televisiva, el exentrenador de fútbol apuntó contra el joven piloto argentino Franco Colapinto, quien compite en la Fórmula 2 y forma parte del programa de desarrollo de Williams en Fórmula 1. A pesar de que Colapinto quedó último en la clasificación del Gran Premio de Mónaco, largará desde el puesto 18 este domingo. Pero más allá del resultado, los comentarios de Caruso llamaron la atención por su dureza y falta de contexto.
Con un estilo provocador que ya le es habitual, Caruso criticó duramente al piloto y a quienes lo apoyan:
“Siempre hay que justificarlo. Ahora dicen que es porque tiene un auto malo. Pero todos corren en la misma categoría, ¿todos tienen autos malos?”, lanzó, sin tener en cuenta las enormes diferencias técnicas entre escuderías como McLaren y Alpine, o entre un equipo oficial de F1 y los de desarrollo.
El ex DT también cuestionó el entusiasmo que Colapinto genera entre los fanáticos del automovilismo argentino:
“La gente se convenció de que es el Maradona del automovilismo, pero no pasa del décimo puesto. Cuando termine entre los diez primeros, lo reconoceré. Por ahora, es uno más”.
Además, pidió no “endiosar” a un piloto que “no gana”, sin considerar que Colapinto es el primer argentino en décadas en acercarse a competir de forma regular en la Fórmula 1, algo que entusiasma especialmente a un país con una histórica pasión fierrera.
Las declaraciones rápidamente se viralizaron en redes sociales, convirtiendo a Caruso Lombardi, una vez más, en protagonista de una controversia que excede su campo habitual. Como suele pasar, el personaje volvió a hablar más fuerte que el contenido.