Siempre es muy molesto cuando los sabelotodos de Internet muestran una gaffe de continuidad en una película o -ahora- serie, como si eso los volviera más inteligentes. En fin, el último y notorio: un vaso de Starbucks olvidado en una mesa, delante de Emilia Clarke -aka Daenerys Tergaryen, madre de dragones etcétera etcétera- en plena escena del episodio 4 de la última temporada de Game of Thrones, el evento televisivo del año (o de la década, o del siglo: como quieran exagerarlo). El asunto se volvió meme instantáneo y dominó las conversaciones en redes sociales más allá de la serie. Es tan notorio el caso y dura tanto tiempo -dos segundos en televisión implican una fortuna- que es posible sospechar que, quizás, no fue tan "inconsciente" el olvido. De hecho, Twitter estalló con el hash "Starbucks" casi inmediatamente. No es poca cosa que una marca encabece la conversación en una red social con millones de usuarios.






