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lunes 4 de mayo de 2026

En el escenario y la TV

Nano Rodríguez, más que un músico folclorista

El cantante folclórico que tuvo sus inicios en el ámbito del cuarteto, hoy es un gran emblema de la música cuyana y conductor de televisión.
Por Redacción Tiempo de San Juan

A simple vista, se puede ver a un hombre robusto, con presencia, serio, pero basta solo unos segundos para darse cuenta que detrás de esa imagen, hay un hombre gracioso, simpático y con toda una trayectoria por contar. Aunque muchos lo conocen por su carrera como cantante, pudo demostrar sus dotes como jugador de hándbol, conductor radial, y hoy pone todas sus fichas a su vida como cantante y a su programa televisivo. 

“Mis inicios como cantante no fueron muy agradables, recuerdo que me tuve que plantar ante mi padre y decirle que no quería estudiar más arquitectura, que quería ser cantante”, afirma Alejandro, más conocido como el “Nano” Rodríguez.

A los ochos años, y ante la insistencia de Nano, comenzó sus clases de guitarra y canto de la mano del músico Ricardo Greguar. A pesar de que en la familia Rodríguez no había ningún miembro que aspirara al canto, pero su padre, Horacio Rodríguez, era un productor artístico de grandes músicos y ese fue su primer gran vínculo con el mundo de la música.

Pero él no quería ser “el hijo de Rodríguez”, “por eso traté de mantener mi apellido fuera de este negocio”, agrega el cantante, quien siempre quiso  mantenerse al margen para poder probarse por sí mismo.

Pero fue un poco inevitable, el trabajo del padre lo llevó a Nano a encontrarse constantemente con músicos como Los Harrieros Puntanos, Jorge Viña, el Trébol Mercedino, Rodolfo Páez Oro, entre otros. Fue en esos momentos cuando entendió que para ser un buen cantante hay que tener oficio como tal y sacrificar salidas para mantener su voz en buenas condiciones.
Si bien a Nano Rodríguez se lo conoce por ser un cantante folclórico, sus inicios fueron algo diferentes. Perteneció a la banda “Cuarteto Capricho”, y tal como su nombre lo indica, eran cuarteteros. Luego de esta faceta continuó cantando, pero pasando a lo melódico. Luego de un tiempo encontró su ritmo ideal y por el cual todos lo recordarían, el folclore.

En el ‘97, Nano Rodríguez cursaba el tercer año de Arquitectura en la Universidad Nacional de San Juan y además cantaba en el coro Santa Gema, donde conoció a Alfredo Centeno, amigo y actual guitarrista de su banda. Junto a él comenzó a componer algunos temas hasta que un productor de Córdoba, amigo del padre, escuchó algunas grabaciones que Nano y Alfredo habían hecho. Gracias a esas  cintas, Nano viajó a la provincia de Córdoba para grabar su primer disco: “Nacer y Vivir Cantando”.  Este disco salió a la venta en 1999 y según dijo su autor, no tuvo mucha repercusión. “Se lanzó en un mal momento para el país, estábamos pasando por una crisis económica y eso no ayudó mucho a la difusión del disco”, agrega el cantante.

Nano viajó a Catamarca y La Rioja para promocionar su trabajo, y al regreso de esta gira le plantea a su padre dejar los estudios para poder dedicarse exclusivamente al canto. Si bien esta decisión no le agradó mucho a su padre, decidió apoyarlo en su vocación musical. 
Para el año 2002 ya había grabado su segundo disco, “Identidad Folclórica”, y también participó en la grabación de dos discos más de diversos artistas. Nano adoptó a la provincia de Córdoba como su segundo hogar y en esa provincia grabó la mayoría de sus discos y puso en práctica el oficio del cantor.

El momento más grande

Amante del folclore de la década del 70, siempre tuvo un sueño: poder grabar junto al Chango Nieto. Nano estaba grabando su disco “Identidad Folclórica”, cuando luego de grabar la “Zamba De Simoca”, cuyo autor es Chango Nieto,  a Nano se le ocurre comunicarse con su padre para hacerle llegar el deseo de cantar junto a él. Su padre le respondió que era complicado, ya que Nano estaba en Córdoba y el Chango estaba en La Plata. Pero a pesar de la distancia, el Chango invitó a Nano Rodríguez a Buenos Aires a grabar algunos temas. Luego de tan esperada grabación, aparece otra figura a la cual Nano le tenía gran admiración, el cantante Carlos Torres Vila. Entró a la sala y luego de saludar dijo “si él está grabando yo también quiero grabar”. Frase que alentó a Nano a ofrecerle “Amor de los manzanares” y “Ladrón de Amor”. Luego de una charla, ambos cantantes deciden grabar los dos temas. A la mañana siguiente, luego de la grabación junto a Vila, aparece Miguel Ángel Robles y dice “No me dejen afuera de este proyecto”. Fue así como Nano Rodríguez tuvo la oportunidad de grabar junto al Chango Nieto, Torres Vila y Miguel Ángel Robles. “Ese momento no me lo olvido más, es uno de los más importantes en mi carrera como cantante”, afirma.

Conductor radial y televisivo

En el 2005 le llegó una propuesta radial. “Identidad Folclórica”, fue el nombre del programa con el que Nano pudo llevar el folclore durante seis años por AM las 40. Gracias a esta oportunidad, el cantante pudo ser corresponsal en algunos festivales como el de Cosquín y Jesús María.

Llevar la carrera de cantante y la de conductor radial, llevó a Nano a tomar una decisión. “Le dije a la gente de la radio que necesitaba una pausa, era mucha actividad”, agrega el cantante. Pero inmediatamente tuvo una oferta para llevar este programa a un canal televisivo, oferta que Nano aceptó. Fue así que desde entonces se puede ver “Identidad Folclórica” por canal 5. El programa  ganó la Gaviota de Oro como mejor programa folclórico y la Gaviota de Platino a la popularidad.

Otro Nano

No todo en la vida de Nano Rodríguez fue la música. Desde que iba a la escuela Boero jugaba al hándbol. Fue arquero del club de la Universidad Nacional de San Juan, luego en el Club Unión, después en Villa América, en Pocito, y terminó en UDAP. “Es una de las mejores etapas de mi vida también, frustrada pero buena,  porque en ella encontré a muchos amigos que sigo visitando hasta el momento”, agregó Nano.

Este cantante cuyano que ha logrado grabar cinco trabajos discográficos como solista, dijo que su mayor tesoro es su hijo Santiago. Tiene tres años de edad y ya tiene aspiraciones artísticas. “Cuando Santi tenía 15 días de nacido ya estaba visitando las peñas de Jesús María. Es más, este año, en el festejo del 21 de septiembre en el Parque de Mayo, mi hijo tomó su guitarra y se quedó todo mi show arriba del escenario”, agregó padre orgulloso.

Hoy, Nano se prepara para trabajar en su nuevo disco como solista. En este trabajo contará con la participación de grandes músicos, pero es un secreto que está guardado bajo siete llaves.

Las peñas

Desde el 2008, Nano Rodríguez organiza peñas familiares en donde no sólo canta sus éxitos, sino que también lleva artistas invitados. Estos eventos, más conocidos como “Las Peñas del Nano”, se realizan en la Biblioteca Cervantes, ubicada en Rawson. La fecha de la próxima peña es el 6 de octubre, en donde tendrá músicos y humoristas de la provincia de Córdoba.

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