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domingo 22 de marzo de 2026

gatillo fácil

Murió el adolescente futbolista al que baleó la policía porteña

El joven fue acribillado ayer por los agentes, y murió tras un día de agonía, con dos tiros en la cabeza.
Por Redacción Tiempo de San Juan

Esta tarde falleció Lucas González, el joven futbolista de Barracas Central, de 17 años, que fue baleado por efectivos de la policía porteña que circulaban de civil, en un auto sin identificación.

En la grabación de la comunicación policial tras el hecho, uno de los agentes involucrados señala que “señor, veníamos recorriendo por Luna e Iriarte, venía un masculino haciendo maniobras evasivas, al hacer contacto vimos que había cuatro masculinos. Cuando le cruzamos el vehículo para detenerlo el acompañante (ubicación que ocupada Lucas) esgrime un arma de fuego, en ese momento colisiona al chofer y al suscripto, y ahí continuamos el procedimiento”.

El procedimiento consistió en una breve persecución y tres tiros al auto, dos de los cuales impactaron en la cabeza de Lucas que lo dejaron agonizando, y por los que falleció hoy.

Lucas Gonzales era un pibe de 17 años, con suelos de jugar en primera, señalaron allegados.

Comenzó su carrera en las inferiores de Racing, pasó por Defensa y justicia y desde hace un año jugaba en Florencio Varela.

Ayer, cuando fue acribillado por la policía de CABA, venía de entrenar en el auto que manejaba un compañero. Al finalizar el entrenamiento se habían sacado fotos que habían posteado en las redes sociales.

En la marcha que se organizó para pedir justicia, el tío de Lucas, Manuel, declaró que “Eran chicos que iban a entrenar y terminaron muertos por los tiros de 4 policías faloperos. Así pasa en Argentina, como le quisieron hacer a Lucas, le meten una pistola de plástico para que crean que erran delincuentes”.

Qué dice la investigación

Hasta ahora, los hechos publicados señalan que los jóvenes venían de entrenar, y habían parado en un comercio a comprar jugo.

Los policías que recorrían, de la brigada de investigación, aluden al olfato policial. Sin más razones que la corazonada ven el auto, sospechan, y comienzan la persecución.

Al estar el auto sin identificación, los jóvenes habrían sospechado que era un auto de delincuentes que querían robarles. Los jóvenes frenan porque dicen haber visto a dos mujeres policías, a las que les iban a pedir ayuda. Cuando ven que del auto sin identificación se bajan tres hombres los jóvenes aceleran, y golpean el móvil.

El auto de la Brigada, con la puerta golpeada, dicen los agentes, por los jóvenes; y el auto azul en el que se movían los adolescentes.

La primera información señala que el oficial de apellido Nievas dispara contra el auto. Más tarde trascendió que los tres agentes habrían disparado. Dos de esos disparos dan en la cabeza de Lucas.

El policía alegó que uno de los ocupantes esgrimió un arma.

En la pericia realizada luego del crimen, la Fuerza asegura que en el asiento de atrás se encontró un arma de juguete, o una réplica. La discordancia se da porque, mientras los policías aseguran que el arma la esgrimió el acompañante, fue encontrada en el asiento trasero, y detrás del asiento del conductor.

El hecho ocurrió a las 9.30 de la mañana. En el lugar, aunque muy transitado, no hay cámaras de seguridad del gobierno de Rodríguez Larreta, por lo que la Policía Federal, encargada de la investigación, busca imágenes de cámaras privadas. 

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