Con una cadena perpetua a cuestas, Adolfo Donda declaró ayer en el tercer juicio oral por delitos en la ESMA. El represor se negó a aportar información sobre el destino de los desaparecidos y justificó la represión: "Fuimos soldados, no mercenarios ni terroristas."
Causa ESMA: declaró Donda y justificó la represión
"Hemos sido soldados, no mercenarios ni terroristas", declaró durante el juicio oral el ex jefe de Operaciones del centro clandestino de detención, acusado por secuestros, tormentos y desaparición de más de 200 personas.
La voz de Donda se oyó a semanas de que comiencen los alegatos en el megajuicio, en el que está acusado por secuestro, tormentos y desaparición de más de 200 personas que pasaron por la ESMA entre 1978 y 1983. Canoso, con traje azul y bigote blanco, expuso su declaración en poco más de dos horas, retrató Tiempo Argentino.
Su estrategia se centró en asegurar que su ingreso al Grupo de Tareas fue a fines de 1978, cuando fue nombrado jefe de Operaciones, área que, luego de las funciones de inteligencia, se encargaba de los operativos de secuestro. "Jamás integré la Unidad de Tareas ni realicé operaciones en 1978", insistió. No renegó del resto de las acusaciones.
La fiscalía y las querellas consideran que sus actividades represivas comenzaron antes, en febrero de 1978, cuando ingresó a la estructura institucional de la ESMA, que funcionaba en paralelo como escuela de suboficiales y como centro clandestino. Allí, integró la división Vigilancia, Seguridad y Ceremonial, a cargo de Jorge "Tigre" Acosta. Según reconstruyó el Ministerio de Defensa, esa división integraba la estructura operativa de la patota.
"¿Recuerda los nombres de otros jefes de Compañía en la ESMA?", requirió la fiscal Mercedes Soiza. "Sí, los recuerdo, pero no se los voy a decir para no comprometerlos, para que no pasen por situaciones traumáticas", se sinceró y aseguró que ingresó a la patota a fines de diciembre de 1978. "Cubrí operativos las cuatro fiestas: el 24 y el 25 de diciembre y el 31 y el 1º. Generalmente, las personas prófugas son capturadas cuando votan o en las fiestas". Y dio otros detalles: "La ESMA se dedicaba a Montoneros. Eso no quiere decir que no aceptara, por razones de logística, detenidos de otros Grupos de Tareas en la ESMA."
Indicó que en 1980 cambiaron las funciones de Operaciones tras la contraofensiva de Montoneros. "Los grupos llegaban desde el exterior. Entonces había que controlar las fronteras, las cargas que ingresaban a puertos o aeropuertos. Para eso se dispuso de miembros en puntos en el norte del país", relató. A partir de 1980, con más responsabilidades y cambió de nombre de 'Operaciones' a 'Inteligencia Táctica': "A partir de ese momento comenzó a hacer la detección y la detención", indicó.
Donda es señalado por sobrevivientes como un personaje siniestro de la ESMA: allí fueron llevados su hermano José Donda y su esposa, María Pérez, ambos desaparecidos, y nació Victoria Donda, apropiada y luego recuperada.
En dos oportunidades se refirió a los testigos que estuvieron detenidos-desaparecidos. La primera, para acusarlos de mentir. "En otras épocas, si me encontraban a la vuelta de la esquina, me metían un tiro en la cabeza. Si estuvieron dispuestos a matar y poner bombas, la mentira es un mal menor", sostuvo.
La fiscal le preguntó por el destino de las personas que pasaron por la ESMA. "Me consta que pasaron personas que puedo reconocer porque son testigos de la querella. Los que conozco son los que aparecieron acá, otros no", aseveró, con cinismo.
Fuente: Infonews
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