Ezequiel y Benjamín tenían siete años y llevaban una vida feliz, en medio de las carencias que la humildad provoca. Vivían con sus tres hermanitos menores, su mamá y su papá en una casa construida de madera y material en Berazategui.
El fuego se llevó a una madre y sus gemelos
En las primeras horas de ayer, todo se desvaneció para la familia. Un incendio lo destruyó todo. La mujer estaba sola con sus hijos e hizo todo lo posible para protegerlos. Tres de los chiquitos fueron sacados, ella y sus hijos mayores no lograron salvarse. Un montículo de cosas quemadas en la puerta de la casa, ubicada en calle 12 a metros de 113 en el barrio Argentina de Berazategui, anunciaban cual había sido el lugar de la tragedia.
En la puerta, los vecinos se acercaban a ayudar y a consolar. Adentro, el padre, Héctor Pignetto, y el resto de la familia. “Los bomberos dijeron que explotó un calo ventor”, le contaron a Crónica los allegados a la familia. El siniestro ocurrió a las 3.00 de ayer en la casa, donde una falla en un caloventor inició el fuego que mató a Janeth, de 28 años, y a los gemelos Ezequiel y Benjamín, de 7.
“El papá trabaja de noche, por eso no estaba”, agregaron los vecinos. Desesperada, la mujer hizo todo lo que pudo para cuidar a sus hijos. Primero salvó del fuego a los más pequeños, de 2, 3 y 5 años, pero cuando volvió por los mayores, “no logró abrir la puerta desde adentro” y los tres quedaron atrapados. Rápidamente las llamas consumieron la casa de material y madera y mató a la madre y a sus dos hijitos.
El padre de los nenes estaba desconsolado. En la tarde de ayer seguía cargando una vieja carretilla con todas las cosas que ya no servían. El abuelo de los chicos, con las manos vendadas “por las quemaduras”, ayudaba en lo que podía. Todo el barrio se había unido. Cada vecino que llegaba entregaba sus condolencias a Pignetto y al resto de la familia. Nada fue suficiente, el dolor que sentían en lo más profundo del corazón fue imposible de disimular. Sus ojos vidriosos dejaban ver que mucho habían llora do por una pérdida tremen da e irreparable.
(Fuente: Crónica)