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viernes 15 de mayo de 2026

Defendió a los chanchos a los tiros y mató a un ladrón

Por Redacción Tiempo de San Juan

El cuidador de un criadero de cerdos mató, a tiros de escopeta, a uno de los tres delincuentes que pretendieron robar varios lechones del predio, en un cruento caso de “justicia por mano pro­pia”, sucedido en la locali­dad bonaerense de Pilar. El ladrón, de 32 años, estaba armado con un cuchillo y, por este motivo, el trabajador se encuentra detenido preventivamente.

Los voceros revelaron que el brutal hecho se produjo en las últimas horas de la tarde del lunes pasado, cuando Miguel Esteban, de 68 años, se hallaba en el criadero de cerdos en el cual se desem­ peña como cuidador, el cual está situado en la calle De La Cárcova sin número, entre el río Luján y las vías del Ferro­carril General Mitre, al norte del conurbano provincial.

En dichas circunstancias, el sexagenario escuchó ruidos extraños procedentes de uno de los sectores del terreno y entonces, ante la presunción de un asalto, resolvió apode­ rarse de una escopeta para enfrentar a supuestos margi­nales. Acto seguido, Esteban logró ver a tres sujetos, que habían entrado al criadero.

Trascendió que el trabaja­dor les gritó a los sospecho­sos y después efectuó, contra ellos, un disparo con el arma de fuego que empuñaba. La descarga impactó en uno de los individuos, que cayó en­ sangrentado.

Posteriormente, los miem­bros del destacamento Zela­ya, en cuya jurisdicción ocu­rrió este incidente, conc rrieron al criadero de animales y comprobaron que el delincuente había dejado de existir a raíz de la grave dad de sus heridas. A pocos metros del occiso, los servi­dores públicos incautaron un cuchillo.

Los efectivos poli­ciales también secuestraron la escopeta utilizada por Es­ teban, para matar al asaltan­te. Luego, el muerto fue identificado como Claudio Sambugeach, de 32 años. Según las autoridades judiciales, el individuo tenía antecedentes y se estima que, junto a sus cómplices, trató de apoderarse de algunos le­chones que había en el cria­dero.

Los pesquisas detuvie­ ron al sexagenario de mane­ ra preventiva hasta tanto se determine si obró en legíti­ma defensa, a la vez que pro­curan averiguar el paradero de los restantes maleantes. Intervino en la causa el doctor Gonzalo Acosta, fis­cal de la Unidad Funcional Nº 3 de Pilar, dependiente del departamento judicial de San Isidro.

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