“Tenemos que explotar el medio ambiente dentro de un marco político armónico a través de los tres poderes del Estado y respetando los derechos del pueblo”, manifestó el diputado Daniel Tomas, titular de la Comisión de Minería. Fue ayer por la tarde, en el Congreso Nacional, donde se llevó a cabo “Desarrollo minero y Medio Ambiente. ¿Puede haber armonía?”, en el marco del ciclo de debates y conferencias organizado por Semanario Parlamentario.
Tomas defendió la actividad minera “respetando los derechos del pueblo”
El panel, integrado por especialistas y legisladores expertos en el tema, brindó un informe al respecto y contestaron las inquietudes del público.
Además del sanjuanino Tomas, la mesa estuvo integrada por la senadora Laura Montero, a cargo de la vicepresidencia de la Comisión de Minería, Energía y Combustible; Enrique González, presidente de Fundamín; Hugo Nielson, secretario de Gestión Institucional de la Universidad de San Martín; y Damián Altgelt, gerente general de la Cámara Argentina de Empresarios Mineros.
Montero, destacó la importancia de contar con el consenso social de la población a la hora de poner en marcha este tipo de actividades. Si bien reconoció la apertura laboral, pidió un marco regulatorio para controlar la incidencia ambiental provocada por los desechos que generan “fuerte tensión” con los sistemas productivos locales, que ven afectada su economía.
El debate sobre el uso de los recursos hídricos pisó fuerte en la conferencia. Por su parte, Nielsen se quejó porque “se magnifica mucho el impacto que tiene en minería”. El académico explicó que en cuestión de números “la minería en el mundo consume el 2 por ciento del agua promedio. Pero en Argentina alcanza apenas el 1 por ciento del agua disponible”.
Con respecto a las denuncias por contaminación producida por cianuro en San Juan, desmintió los casos y dijo: “Si lo hubo en Buenos Aires por una empresa industrial que echó cianuro a las aguas y llegó a las cloacas”. Refiriéndose a la extracción moderna aseguró: “La minería a cielo abierto es más segura que la subterránea”.
Altgelt consideró a la actividad minera como “indispensable” para el desarrollo económico de cada país y sostuvo que el sector apoya “la existencia de fuentes de controles, la participación ciudadana, la conservación de áreas protegidas, el cuidado de glaciares y del agua”. Para finalizar, González admitió que debe haber una “armonía” entre la explotación minera y el medio ambiente y defendió a las políticas ejecutadas en la actualidad: “En nuestro país el desarrollo minero es moderno porque en los últimos 20 años hubo una decisión del Estado por explotar los recursos”.