En momento de tortura en el interrogatorio, la humillación.
La escena remite a las peores épocas de la Argentina, pero el episodio se presume que ocurrió no mucho tiempo atrás. Seis policías de la provincia de Salta fueron finalmente detenidos tras quedar registrado en una filmación que torturaron a dos jóvenes –posiblemente menores– en el patio de una comisaría en la localidad de General Güemes.
Ya son seis los policías detenidos por torturar a dos jóvenes
Cinco de los efectivos fueros apresados el miércoles, en tanto que otro policía fue detenido esta tarde. Los uniformados se encuentran a disposición del juez de Instrucción Formal de Tercera Nominación, Pablo Farah, el mismo que investiga las muertes de las dos chicas que aparecieron ahorcadas el último lunes.
Poco antes de que el juez Pablo Farah ordenara el arresto, el ministro de Seguridad provincial, Eduardo Sylvester, y el jefe de Policía salteño, Marcelo Lami, se presentaron en persona ante el Juzgado de Instrucción formal de tercera nominación para denunciarlos, y aportaron un video del hecho que había sido subido a Internet. Ayer, los imputados se negaron a declarar, acusados por torturas y apremios ilegales, con lo que quedaron alojados a disposición de la justicia.
Las imágenes filmadas desde un teléfono celular muestran a varios efectivos en el patio de la comisaría. Un oficial uniformado mira. Otros dos sostienen a un joven esposado por la espalda, de rodillas. De pronto, uno de los dos lo toma por los brazos para hacerle tracción hacia atrás, mientras el otro efectivo le vacía un balde con agua en la cabeza, una técnica de tortura conocida como "submarino". Más cerca, otro de los policías levanta de los pelos al otro joven que se encuentra también esposado, solamente con la ropa interior puesta.
A su lado hay un balde vacío y a su alrededor todo el piso mojado, prueba de que había sufrido los mismos tormentos. Lentamente le coloca una bolsa de plástico en la cabeza. Le habla, mientras el detenido niega con la cabeza. Tiembla. El uniformado se cruza de brazos, amenazante, frente al joven y le exige información apenas audible en la filmación. El torturado dice: "No sé, te lo juro por Dios." El policía, entonces, parece perder la paciencia y junta los extremos de la bolsa alrededor del cuello del detenido para asfixiarlo. A esa práctica se la conoce como "submarino seco". La secuencia filmada culmina, pero la tortura contra los dos presuntos presos ya había sido consumada.
Fuente: infonews.com