“Sonia siempre tuvo doble cara. Habló de Dios, pero después cambió el discurso. Estaba obsesionada conmigo. Una persona cristiana no puede decir que Dios le dijo que iba a ser mi esposa”, contó Jesús Olivera en una entrevista con TN desde la cárcel.
Olivera se defiende: "Sonia estaba obsesionada conmigo"
“Le hicimos unos panfletos para que ella reparta y trabaje de masajista. La acompañamos a colocarlos en el hospital de Coronel Suárez. Le dimos una tijera grande y una cinta scotch. Y cuando volvíamos dijo que había sentido deseos de clavarme la tijera”, contó.
Continuó: “Estefanía se sintió muy mal. Y a mí me dio mucho miedo. Pero lo dejamos pasar. Ese día agarramos un grabador y en la cena le empezamos a preguntar cosas, porque algo andaba mal. Le estábamos dando ayuda espiritual. Y le dimos consejos, como que vuelva con su familia”. “En esa charla dijo que había sentido lo mismo por el ex marido, que tenía un arma. Ella la guardó e intentó matarlo”, relató.
Según Olivera, Sonia había hecho contra su marido y su suegra la misma denuncia que contra él. “Le dijo a la jueza de paz de Colorado que había estado cautiva por ellos. Y que le hacían orinar en una botellita”.
Las pruebas
“No hay nada en contra nuestra. Dicen que hay videos, y eso es mentira. Sólo hay dos videos en un celular, pero no hay maltrato. Nunca tuve relaciones sexuales con ella”, insistió. Y recordó que solicitó que le hagan un examen de ADN y lo sometan a un detector de mentiras.
“Ella escuchaba una voz en el oído y se tiraba al piso, se hacía la endemoniada. Lo hizo dos veces delante de mí. Ella estuvo dos años y medio con su iglesia en Colorado. No practicaban las mismas cosas que nosotros. Allá, por ejemplo, ayunaban”, comentó.
Consultado sobre lo que comió cuando estuvo en su casa, respondió: “Le gustaba el huevo de pascua de los Simpsons, pizzas. Estefanía le hacía el desayuno: tostadas con café”. Luego detalló: “No le gustaban las cosas frías”. Aunque aclaró que le habían dado suyi. Y que le encantó.
“En la declaración de Sonia, ella se contradice en todo. Dice que fue a una comisaría a denunciarme y no había nadie. Después dijo que se escapó por una ventana, que abrió 25 centímetros una persiana que tiene la cinta cortada, que subió a un cajón de fruta… pero no le dan las alturas”, sostuvo. “Si vos tenés una puerta abierta, ventanas que no tienen rejas, ¿dónde está la privación? Sonia nunca estuvo cautiva”.
Sobre la carta suicida que le habría hecho escribir, se defendió: “Si ella dijo dónde estaba la carta, es porque ella la escribió. Pueden traer a un perito para ver si estaba inducida cuando la escribió”.
Fuente: Infobae.