Mientras la conmoción sacude a San Cristóbal tras el ataque dentro de la escuela Mariano Moreno, la investigación comenzó a reconstruir el perfil del adolescente de 15 años acusado de abrir fuego contra sus compañeros, provocando la muerte de un chico de 13 años y dejando varios heridos.
Radiografía del adolescente que desató la tragedia en la escuela de Santa Fe
Tiene 15 años, era considerado un alumno sin antecedentes de violencia y ahora está en el centro de una investigación que busca entender qué lo llevó a disparar contra sus compañeros.
El joven, que permanece detenido, será sometido a evaluaciones psicológicas ordenadas por la Justicia santafesina para intentar esclarecer los motivos detrás del ataque. Por lo pronto, el caso está en manos de la fiscal de menores, en un contexto legal atravesado por el debate sobre la edad de imputabilidad.
En paralelo, los investigadores avanzan sobre su historia personal. Se trata de un chico que vivía con su familia, hijo de un camionero y una docente de nivel inicial, y hermano de otro adolescente. Según los primeros datos recabados, no registraba episodios previos de violencia dentro del ámbito escolar.
Sin embargo, algunos testimonios recogidos en el entorno escolar sugieren que habría sido víctima de situaciones de acoso reiteradas, aunque esto aún es materia de análisis y no hay una versión unificada entre quienes lo conocían.
Uno de los puntos que ahora concentra la atención es su contexto familiar. De acuerdo a las fuentes del caso, su padre se habría mudado tiempo atrás a otra provincia, lo que implicó una modificación en la dinámica del hogar. Además, se investiga si existían problemáticas personales dentro del entorno cercano que pudieran haber influido en su conducta.
El arma utilizada, una escopeta perteneciente a su abuelo, fue llevada al establecimiento educativo el mismo día del ataque. La secuencia de violencia se desató dentro del colegio y generó escenas de pánico, con alumnos huyendo desesperados para resguardarse.
Por estas horas, las hipótesis que manejan los investigadores giran en torno a dos posibles motivaciones: un acto de venganza o una reacción vinculada a una crisis personal más profunda. Ninguna de las líneas está confirmada, y el foco está puesto en comprender qué ocurrió en la vida del adolescente antes de que decidiera ingresar armado a su escuela.
El caso, que impactó de lleno en la comunidad educativa y reavivó el debate sobre la violencia escolar en Argentina, abre interrogantes que aún no tienen respuesta y que la Justicia intenta reconstruir paso a paso.