Con una apretada agenda comenzó otra jornada de debate en Diputados. Nuevamente, representantes de la sociedad civil brindarán sus puntos de vista en torno al proyecto de ley de Bases y Principios para la Libertad de los Argentinos, conocida también como “Ley Ómnibus”.
Ley Ómnibus: se acelera el debate y el Gobierno quiere sesionar el sábado
En total serán 65 expositores que estarán tanto de manera online como presencial, entre los que estarán referentes de la Organización Mundial de Zonas Francas, la Federación Argentina de Productores de Tabacaleras, la Asociación Civil La Madre Marcha, Argentores, despachantes de Aduana, representantes de jubilados, la Unión Industrial Argentina, Inadi, entre otros. Está previsto que el desfile de expositores se extienda hasta las 18 horas.
Durante el arranque de la quinta jornada de debate, la oposición nuevamente aprovechó la oportunidad para insistir por la presencia del jefe de Gabinete, Nicolás Posse, el ministro de Economía, Luis Caputo y el asesor presidencial, Federico Sturzenegger. Señalan que al tratarse temas que impactan de lleno en la economía, son los responsables de explicar los alcances y la letra chica del documento. Ante esto, desde el bloque libertario aseguraron que van a transmitir las inquietudes, pero nada confirmado por el momento.
Mientras los expositores realizan sus planteos y análisis en torno a cómo se verían alcanzados por la normativa, fuera las negociaciones continúan en marcha. “Este martes sería el último día de debate en comisión, con los expositores. A partir de ahí empezamos a trabajar directamente los dictámenes. La intención es articular esta mesa entre los bloques, los equipos técnicos y funcionarios del Ejecutivo, que también negocia con los gobernadores”, aseguraba una fuente oficialista a los medios porteños que siguen el debate desde la Cámara baja.
Las expectativas del oficialismo están puestas en que esta semana se obtenga dictamen favorable, mientras la impaciencia reina en Casa Rosada. El ministro del Interior, Guillermo Francos, comentó en dialogo con Cadena3 que “el presidente está molesto con una situación que es muy compleja de resolver y siente que cada día que pasa sin avanzar con esta ley se complica la situación o se demora un poco más la solución de los problemas del país”.
Esta ansiedad le puede jugar en contra al oficialismo, ya que pese a los esfuerzos no logra los votos necesarios para obtener el dictamen, por lo que debe convencer a distintos legisladores de otros bloques para que lleven agua a su molino. Algunos opositores pueden ceder la pulseada, pero hay otros que no van a dar el brazo a torcer, no hasta que escuchen a Caputo o Posse.
Pese a ello, las intenciones de los legisladores libertarios es sesionar el sábado o el domingo, aunque desde la UCR, el PRO y HCF (Hacemos Coalición Federal) advirtieron que sería difícil de concretar, no por el hecho de ser un fin de semana, sino por los inconvenientes que representa obtener en dictamen anhelado.
Con las cartas sobre la mesa, queda esperar que culmine la quinta jornada de debate para que luego se analice qué tan viable es obtener un dictamen en los próximos días.