Un planteo en la Junta Electoral de la Provincia de Buenos Aires despertó la polémica y no demoró en trascender. Sucede que durante un año electoral suelen suceder una infinidad de episodios que parecen sacados de la ficción, pero lo que sucedió con un ciudadano de Mar del Plata nadie se lo veía venir: pidió que en la lista que integra como candidato a concejal se considere el nombre de Leo Messi, a quien imita desde hace años.
Imita a Leo Messi, se lanza a la política y quiere llevar el nombre del jugador en la lista de las elecciones
El marplatense se volvió conocido por su parecido con Leo Messi. Ahora pretende llevar el nombre del campeón del mundo porque según asegura, así lo conocen.
El pedido lo realizó Leonardo Gorri, quien se volvió popular durante la pandemia por coronavirus por su parecido con Messi. Incluso llegó a San Juan en noviembre del 2021 cuando el seleccionado jugo una fecha crucial de las Eliminatoria contra Brasil y su presencia no pasó desapercibida.
Ahora volvió a ser noticia tras el pedido realizado a la Junta Electoral de la Provincia de Buenos Aires. Gorri se presenta como candidato en el noveno lugar de la lista para concejales de la ciudad portuaria en el partido vecinal “Sentido Comín Marplatense”. Según argumento en su pedido, la incorporación del apodo en la boleta es porque asegura que así lo conocen popularmente.
Gorri pidió que su apodo de “No soy Messi” esté en la boleta de su partido. Pero la Junta Electoral rechazó el planteo porque el nombre del jugador de fútbol es una marca que está registrada a su nombre.
El organismo sostuvo que Messi es una marca que está registrada a nombre del jugador y que si Gorri es autorizado a usar su apodo “apelaría a usufructuar el reconocimiento de la personalidad pública a nivel internacional tan positivamente valorada, que le precede no sólo con el nombre como atributo de la personalidad sino como una marca registrada, generando una posible confusión en el electorado”.
“En el marco de la pretensión del candidato para utilizar el apodo mencionado, se genera un conflicto contradictorio de derecho privado, imposible de sustanciar en tiempos del desarrollo del proceso electoral, cuyos plazos resultan ser acotados y preclusivos, por cuanto la autorización por parte de este organismo para el empleo de dicho apodo, además de ser contario a derecho, apelaría a usufructuar el reconocimiento de la personalidad pública a nivel internacional tan positivamente valorada, que le precede no sólo con el nombre como atributo de la personalidad sino como una marca registrada, generando una posible confusión en el electorado y empañando su voluntad para discernir con total claridad al momento de emitir el voto”, concluyeron los integrantes de la Junta.