En una sesión maratónica y que tuvo para todos los gustos, diputados nacionales de la oposición lograron imponer un tema que generó revuelo en el oficialismo, y se trata del proyecto de Ley de Financiamiento Universitario, que logró la media sanción tras tener 143 votos afirmativos, 77 negativos y una abstención. El mismo procura garantizar el financiamiento de las universidades públicas, las cuales tuvieron un fuerte recorte de presupuesto desde diciembre, cuando asumió Javier Milei.
Diputados nacionales aprobaron la Ley de Financiamiento Universitario
Con 143 votos afirmativos, diputados nacionales aprobaron en general la Ley de Financiamiento Universitario, que establece la actualización del presupuesto en las casas de altos estudios. Los detalles.
La iniciativa fue impulsada por la UCR y el dictamen de minoría fue firmado además por Encuentro Federal, Coalición Cívica e Innovación Federal, con Danya Tavela como autora principal.
El dictamen sugiere una actualización del presupuesto universitario basada en la inflación del año pasado, medida por el INDEC, y una indexación bimestral usando un coeficiente que combine un 50% de variación del Índice de Precios al Consumidor, 25% de la variación del dólar y otro 25% de las tarifas de servicios públicos. También propone una recomposición salarial para docentes y no docentes con base en el IPC, pero de manera subsidiaria a la paritaria colectiva.
El dictamen de la UCR se impuso tras el rechazo del primer dictamen de Unión por la Patria. Ese proyecto incluía la actualización bimestral de las partidas presupuestarias, incorporaba ítems adicionales con un costo fiscal mayor, como la ampliación de beneficiarios y montos de las becas Progresar. Además, obligaba explícitamente a la recomposición salarial de docentes y no docentes universitarios.
La postura del oficialismo desde el minuto uno fue en contra, ya que sostenían que ambos dictámenes, el que se rechazó como el que se aprobó en general, vulneran el costo fiscal.
Para vencer el rechazo del oficialismo, el kirchnerismo avaló la iniciativa radical, aunque votó en contra del artículo 7 de la iniciativa, que establece los criterios para la distribución entre las universidades públicas de los montos presupuestarios a ser incrementados por la ley, de ser aprobada por el Senado.
Con media sanción, la Ley de Financiamiento Universitario quedó en manos en los senadores, quienes deberán decidir si dan el visto bueno o, por el contrario, no apoyan la iniciativa que es mirada con atención por las universidades públicas del país.