Temor por un desastre ecológico es lo que hay entre las autoridades de Alemania y Polonia, luego del hallazgo de cientos de peces sin vida flotando en el río Óder, curso de agua que se encuentra entre ambos países. Los primeros casos se dieron sobre finales de julio.
Un "cementerio de peces" puso en alerta a Alemania y Polonia
Los responsables alemanes, sorprendidos por la llegada en masa de estos animales, reprocharon a las autoridades polacas por no haber avisado. La ministra alemana de Medio Ambiente, Steffi Lemke, exigió una investigación exhaustiva para determinar las causas de este “desastre medioambiental”.
En Polonia, el gobierno populista de derecha recibió críticas por no haber actuado antes. El primer ministro Mateusz Morawiecki aseguró que tuvo conocimiento del incidente “el 9 o 10 de agosto”, “es evidente que lo supe muy tarde”, dijo. La víspera, intentó justificarse diciendo que “al principio, todo el mundo pensó que no era más que un problema local”.
“La magnitud de la contaminación es muy grande, lo suficiente para decir que el Óder necesitará años para volver a su estado natural”, reconoció, ya que se vertieron “cantidades enormes de residuos químicos, con total consciencia del riesgo y las consecuencias”, opinó.
No solo han muerto peces, también muchos otros animales acuáticos como los mejillones. El Óder es un río considerado relativamente limpio desde hace numerosos años y que alberga una cuarentena de especies de peces. Muchos ahora flotan sin vida en sus aguas, algunos de apenas unos centímetros, otros de casi dos palmos. A veces, se ve algún ejemplar que trata de voltearse para intentar nadar.
Fuente: TN