El activista de derechos humanos bielorruso encarcelado Ales Bialiatski, es el principal galardonado del premio Nobel de la Paz 2022, junto con dos organizaciones de derechos humanos: la rusa (Memorial) y la ucraniana Tsentr Hromadyanskykh Svobod (Centro por las Libertades Civiles).
Nobel de la Paz: lo ganó un activista anti Putin, pero Ucrania protestó
Según el comité noruego que entrega los premios, el Nobel de este año tiene como objetivo honrar a los campeones de la “coexistencia pacífica” durante el período más tumultuoso en Europa desde la Segunda Guerra Mundial.
“Los galardonados con el premio de la paz representan a la sociedad civil en sus países de origen”, dijo Berit Reiss-Andersen, la presidente del comité del Nobel. “Durante muchos años han promovido el derecho a criticar el poder y proteger los derechos fundamentales de los ciudadanos”.
Bialiatski, el líder del grupo de derechos humanos bielorruso Viasna, fue detenido en julio pasado como parte de una represión generalizada a la oposición por parte del dictador comunista Alexander Lukashenko, títere de Vladimir Putin en el país satélite.
Por su parte, la organización Memorial fue creada en Rusia tras la caída de la Unión Soviética para documentar las represiones políticas de la dictadura comunista, construyendo una base de datos de víctimas del Gran Terror y campos de gulag.
Esta organización fue clausurada por el Kremlin el año pasado, cuando empezó a girar sus tareas de documentación a la represión actual del gobierno de Putin. En el momento del cierre, Memorial era el grupo de derechos humanos más antiguo del país y uno de los más antiguos del mundo. Por el momento, sigue operando desde su sede en Alemania, abierta luego de la caída del Muro de Berlín.
Por último, la organización Centro por las Libertades Civiles de Ucrania es tal vez la más enfocada en el actual conflicto ruso-ucraniano. Fundada en 2007, ha realizado un extenso trabajo documentando el accionar de las fuerzas rusas en territorio ucraniano, y desde el comienzo de la guerra, se ha dedicado a documentar los crímenes de guerra del Ejército ruso.
A quien no le gustó el resultado de la elección fue al gobierno de Ucrania. El más importante asesor del presidente ucraniano, el dirigente Mikailo Podoliak, cuestionó al Comité Noruego por la elección de los ganadores del Premio Nobel de la Paz, y dijo que lo debería haber ganado alguien de su gobierno.
“El Comité Nobel tiene una comprensión interesante de la palabra ‘paz’ si representantes de dos países que atacaron a un tercero reciben el Premio Nobel juntos. Ni las organizaciones rusas ni las bielorrusas pudieron organizar la resistencia a la guerra”, tuiteó esta mañana Podoliak, el principal vocero del gobierno de Zelensky. “El Nobel de este año es ‘impresionante’”, completó con ironía.
Cabe recordar que el propio Volodimir Zelénski estaba nominado al Nobel de la Paz, una nominación polémica ya que, si bien está peleando por la defensa de su país, es un presidente en guerra, y va en contra de la resistencia no-violenta que históricamente intenta promover el Comité Noruego.
Además, hace pocos días Zelénski pidió a la OTAN que lance “ataques preventivos” contra Rusia en su territorio para “evitar un ataque nuclear” de Putin, una expresión bélica completamente incompatible con cualquier intento de conseguir la paz.