La reciente desclasificación de documentos sobre fenómenos anómalos no identificados por parte del Pentágono ha devuelto al centro de la escena internacional un impactante suceso ocurrido en Argentina. El incidente, que tuvo lugar en 1995, involucra al comandante de Aerolíneas Argentinas, Jorge Polanco, quien protagonizó uno de los encuentros más documentados y sorprendentes de la aviación latinoamericana.
El relato de un piloto argentino, clave en el OVNIgate en Estados Unidos
El piloto contó lo sucedido cuando piloteaba un avión de Aerolíneas Argentinas rumbo a Bariloche, en 1995.
Un vuelo rutinario hacia lo desconocido
La noche del evento, Polanco comandaba un Boeing 727 que se dirigía hacia la ciudad de Bariloche, en la provincia de Río Negro. Lo que debía ser una maniobra de aproximación normal se transformó en un escenario crítico cuando el aeropuerto sufrió un repentino corte de energía eléctrica, obligando a la tripulación a considerar el regreso a Buenos Aires.
Tras recibir autorización para intentar el descenso, Polanco inició las maniobras hacia el sur del aeropuerto. Fue en ese momento cuando la tripulación divisó una luz intensa, de forma "cuadrada y chata". Al consultar con la torre de control sobre otro posible tráfico aéreo, la respuesta fue negativa, exceptuando un avión de Gendarmería Nacional que volaba en la zona.
Un objeto "con vida" a metros del ala
El relato del comandante describe una transformación del objeto, que pasó a verse como un "plato sopero gigante" de unos 30 metros de diámetro. Según Polanco, el OVNI se posicionó a tan solo 15 metros de la puntera del ala de su avión, manteniéndose paralelo a la aeronave.
Las características físicas descritas en los informes oficiales son inusuales: el objeto emitía un color verde que mutaba al blanco, con una parte superior de apariencia "gelatinosa" que, según el piloto, parecía tener una "cadencia" similar a la respiración de un ser vivo. El fenómeno no fue un avistamiento fugaz; el objeto persiguió y acompañó al Boeing durante 17 minutos.
Tensión en la cabina y fallos técnicos
El encuentro alcanzó su punto máximo de tensión cuando, a escasos 200 o 300 pies de altura, el aeropuerto volvió a quedar a oscuras, forzando a Polanco a realizar una maniobra de escape o "go-around". Mientras el comandante intentaba mantener el control del avión, el primer oficial se encontraba en estado de shock ante la magnitud de lo que presenciaban.
El incidente contó con múltiples testigos, incluyendo a 30 pasajeros ubicados en los asientos delanteros y la tripulación de un avión militar de Gendarmería que observaba desde una altura mayor cómo el OVNI escoltaba al vuelo comercial. Finalmente, el objeto realizó una aceleración abrupta, dirigiéndose hacia el centro del lago y ascendiendo en ángulo recto a gran velocidad.
Reconocimiento oficial y valor documental
Lo que hace que el caso de Polanco destaque entre miles de reportes es la coincidencia de fenómenos físicos tangibles. La torre de control de Bariloche reportó que el evento afectó y dañó sus instrumentos magnéticos.
Tras décadas de escepticismo, la inclusión de este expediente en los informes oficiales de Estados Unidos valida el testimonio del piloto argentino. El comandante, quien siempre mantuvo la veracidad de su relato pese a las críticas de la época, concluye que el valor del caso reside en la evidencia: "Hace 30 años te tomaban por loco... pero a mí me sucedió". Hoy, este suceso figura como uno de los incidentes más relevantes de Latinoamérica en los archivos desclasificados del gobierno estadounidense.