En Estados Unidos un bombero vivió la peor pesadilla. Recibió un llamado por un incendio en una propiedad y cuando llegó se dio cuenta que en realidad las llamas provenían de una casa familiar. Las 10 víctimas eran sus familiares, entre ellos 7 adultos y 3 menores.
Bombero fue a sofocar un incendio en una casa: descubrió a 10 familiares sin vida
El hecho ocurrió en la ciudad de Nescopeck, al noreste de Pensilvania. Harold Baker, de 57 años, es un bombero voluntario y cuando descubrió su casa de dos pisos envuelta en llamas ya era muy tarde. Murieron 10 personas: su hijo, hija, suegro, cuñado, cuñada, tres nietos y otros dos parientes. Los menores tenían 5, 6 y 7 años. Sus dos hijos y las otras víctimas jóvenes visitaban la casa de sus tíos para nadar en pleno verano.
Además en el inmueble había 13 perros, pero se desconoce si alguno sobrevivió. De acuerdo al relato que Harold brindó a la prensa "todo lo que quería hacer era entrar allí y llegar a estas personas, mi familia. Eso es todo en lo que estaba pensando, acercarme a ellos".
Cuando Baker llegó con sus compañeros tomó una manguera para enfrentar al fuego, desesperado por entrar. Su jefe se dio cuenta de quién era la casa y lo acompañaron de regreso a la estación.
De la investigación preliminar se desprende que el incendio comenzó en un porche delantero, en la madrugada, y las llamas avanzaron tan rápido que fue muy difícil salir. Solo 3 personas lograron escapar. Bomberos de la policía estatal intervienen en las pesquisas, aunque no se clasificará como una investigación criminal a menos que determinen que el incendio fue provocado intencionalmente.
Baker dijo que la dirección dada inicialmente para la llamada era una casa vecina. Se dio cuenta de que era la residencia de sus familiares cuando se acercó el camión de bomberos.