Después de tres años sin que se realicen, el Gobierno de la provincia inició las tareas con el fin de generar un convenio que permita el reinicio de las veranadas, el acuerdo entre Chile y San Juan para el ingreso de crianceros con el fin de hacer pastar a sus animales en la cordillera calingastina, a cambio de un monto de dinero.
¿Vuelven las veranadas?: autoridades se reunieron para analizar el acuerdo de pastoreo con Chile
Según indicaron oficialmente, con vistas a definir las acciones y políticas sobre la próxima temporada de veranadas, la ministra de Gobierno Laura Palma, la secretaria de Relaciones Institucionales Claudia Sarmiento y la directora de Integración Regional, Melisa Monla, se reunieron este martes con el intendente de Calingasta, Sebastián Carbajal, autoridades de Gendarmería Nacional, del SENASA, del INTA y del Departamento de Hidráulica, además de representantes de instituciones afectadas.
Cabe recordar que, en los últimos tres años las veranadas fueron suspendidas, primero como consecuencia de la pandemia por coronavirus y, luego, por la sequía que afectó los pastos en la cordillera calingastina. Antes de eso, en 2020, la autorización al pastoreo representó un ingreso de 310.000 dólares a la provincia.
En ese contexto, la nueva reunión realizada en la Sala Huarpes, fue crucial para analizar posibles vías en pos de retomar esta actividad. “Como conclusión, quedó el diálogo abierto a fin de llegar a un acuerdo sobre los puntos más complejos, asumiendo la responsabilidad de continuar con los canales de comunicación”, indicaron desde la cartera.
El desarrollo de la actividad
Si bien las veranadas son una actividad de las que existen registro desde el siglo XIX, desde 2013 las autoridades del Ministerio de Gobierno son las encargadas de definir el acuerdo.
Fue ese el primer año en que el convenio de veranadas empezó a firmarse entre las autoridades de San Juan y las de Coquimbo, acordando un valor que el gobierno trasandino le paga a la provincia por cada cabeza de ganado que cruza el límite para comer en territorio argentino.
El último acuerdo que se firmó fue en octubre de 2019, cuando permitieron el cruce de 14.000 cabezas de ganado caprino, cada una a cambio de 4,5 dólares, y 4.000 de ganado mayor, por las que pagaron 20 dólares cada una, según indican reportes periodísticos. Esto representó 310.000 dólares que cobró la provincia, a cambio de que los animales pastaran en los valles altos de la cordillera de los Andes.