Venta confirmada. Este martes se conoció que el grupo Argensun Foods compró la mitad del capital accionario y el control estratégico de la operación de la fabricante de galletitas Tía Maruca, quien cuenta con sede en Albardón. Tras el cierre de la compra, informaron lo que ocurrirá con los trabajadores.
Vendieron una importante empresa con sede en San Juan
La firma Argensun Foods adquirió la mitad del capital accionario y el control estratégico de la operación de la fabricante de galletitas Tía Maruca, con planta en Albardón. También informaron lo que ocurrirá con los trabajadores en la provincia.
Cabe destacar que la planta principal de la firma está ubicada en calle Sarmiento al 3628, Albardón, donde anteriormente funcionaba PepsiCo. Tras la operación, que contó con varias etapas, Argensun Foods pudo homologar el concurso de acreedores en el que se encontraba Tía Maruca.
Según informó el diario La Nación, también buscarán tener los salarios al día y pasar a cero los cheques rechazados.
Con respecto a los trabajadores, que son cerca de 350 en San Juan, los nuevos dueños no se expresaron hasta el momento, según informó el matutino de tirada nacional. Pese a ello, no tendrían intenciones en reducir el personal.
Argensun Foods es un grupo argentino fundado por la familia Días Colodrero y liderado por Pablo Tamburo. Esta empresa ya incursiona en el mercado de los alimentos produciendo las reconocidas 'Pipas'. Además de tener bajo su órbita una serie de empresas dedicadas a la exportación de alimentos y al mundo del agro.
Además de comprar parte de Tía Maruca, compraron la empresa Rojas Proyecto lll, que producen leche chocolatada y yogures Plenty, además de jugos Pura Fresh.
La historia de Tía Maruca
Fue fundada en 1998 por Alejandro Ripani, quien hoy sigue como accionista y trabaja en la firma. Tuvo durante los últimos años problemas financieros que la llevaron a un concurso de acreedores que este año fue homologado. Sin embargo, la semilla de Tía Maruca nació mucho antes que en 1998. En 1972, Cliver Ripani, padre de Alejandro, fundó la fábrica de galletitas RC, que produce crackers con y sin sal, galletitas dulces azucaradas y de hojaldre.
En esa fábrica, Alejandro dio sus primeros pasos en el rubro y aprendió el oficio. En 1998 decidió fundar su propia empresa. El nombre surgió de que, en los inicios de la compañía, Ripani había firmado un acuerdo con la cocinera Doña Petrona para el uso de la marca. Como el trato se cayó, el diseñador que hacía el logo propuso el nombre de su tía, Maruca.
En 2017 la compañía dio un gran paso. Adquirió la planta Dilexis en San Juan, en la que la multinacional Pepsico fabricaba galletitas como las Toddy. La operación contempló el traspaso de algunas marcas de galletitas de Pepsico, como Dale y Argentitas, y un contrato por tres años para que Tía Maruca continuara produciendo las Toddy en San Juan, aunque la marca seguiría perteneciendo a Pepsico. En ese entonces, se calculaba que Tía Maruca controlaba 5% del mercado local de galletitas, que está liderado por Bagley (un joint venture entre Arcor y Danone) y Mondelez (la exTerrabusi).
Ese mercado de galletitas local es grande: más específicamente, el segundo del país en volumen de ventas por detrás de las bebidas. Es un negocio que se traduce en un consumo de 12 kilos por persona al año, según datos de la industria. Esta cifra de consumo local de galletitas duplica lo que se come, por ejemplo, en Estados Unidos o México, y está por encima de la media de América Latina, que se ubica en seis kilos por habitante al año. Solo es superado por países como Bélgica y Holanda, que tienen un consumo de este producto de 15 kilos per cápita anual.
Con información de La Nación