El abogado especialista en Empleo y Políticas Públicas, juan Pablo Chiesa, fue categórico en cuanto a la relación paritarias-inflación. Las primeras nunca superarán a la segunda.
Un experto explica por qué las paritarias nunca le ganarán a la inflación
Chiesa considera “exagerado” el poder de los sindicatos “para elevar los sueldos mediante el mecanismo lineal de paritarias con carácter permanente y en relación con la totalidad de los 6 millones de trabajadores sindicalizados”.
Esto es resultado “de la politización de los sindicatos”, y fundamentalmente de “no reconocer que los sueldos evolucionan en funciona de la productividad del trabajo y no de las paritarias”.
Como ejemplo, puso el caso de Bancarios, la estrella que suele brillar con más luz en las negociaciones salariales.
Chiesa explicó que Bancarios comenzó con una paritaria del “60% en enero del 2022”. En poco tiempo, afirma el experto, comenzaron a perder. “Ahora festejan un 94% y un básico de $204.000, con una canasta básica total de $120.000 -según el INDEC- y $198.000 según la canasta de clase media de la Ciudad de Buenos Aires y una inflación que no para de subir y reventar las paritarias mes a mes”, apuntó.
Para Chiesa, esto sucede porque “la pérdida del salario tiene su raíz en los básicos de convenio, tiene su arranque en las escalas salariales de convenios vetustos que nadie se anima o tiene el coraje de revisar”.
El especialista considera necesario que se revisen “los 3000 Convenios Colectivos de Trabajo (CCT) que Argentina tiene en desmedro de la producción y el crecimiento económico”. A esto se niegan, asegura, los dueños de los sindicatos, a pesar de “la evidencia de la importancia de la productividad laboral, como factor determinante de recuperar el poder adquisitivo de los trabajadores dependientes”.
Chiesa considera imprescindible abandonar “un mercado laboral donde la plataforma normativa tiene más de 45 años, donde no se adapta o no se alinea con la 4° Revolución Industrial, a la globalización, a la modernización y al trabajo del futuro”.
La solución que propone es clara; avanzar hacia “un mercado laboral sólido”, que necesita de “leyes laborales modernas, eficaces, equilibradas y que nivelen la relación empleadora trabajador terminando con el conflicto y los lóbregos de leyes anti productivas”.