San Juan se prepara para recibir una feria minera en su provincia, los primeros días de mayo y a pocos días del evento, quedó al descubierto una debilidad estructural: no hay suficientes lugares para alojar a todos los visitantes, según indicaron a Tiempo de San Juan fuentes oficiales.
Un evento minero pone a prueba la capacidad hotelera en San Juan y genera un fuerte impacto en Mendoza
Con miles de visitantes previstos, ya no quedan plazas disponibles y crece la preocupación por la infraestructura de servicios en la provincia ante el boom minero.
Este encuentro, que se realiza cada dos años, se harpa el 6, 7 y 8 de mayo próximo y llega en un contexto de fuerte impulso de proyectos como Vicuña y Los Azules, un renovado interés mundial por el cobre -que abunda en las montañas sanjuaninas- y mejores condiciones para inversores. Todo eso se ha traducido en una convocatoria masiva.
En el gobierno provincial hablan de que participarán unas 25.000 personas, aunque en ese número están incluidos los sanjuaninos. Pero se estima que de afuera podrían llegar entre 6.000 y 10.000 visitantes, entre empresarios, profesionales y representantes del sector. Desde la Secretaría de Industria indicaron que también hay interés de empresas de otras provincias y del exterior en instalarse en San Juan y por eso han solicitado tener reuniones con el gobierno.
Sin lugar para dormir
Sin embargo, la provincia no tiene capacidad para absorber esa demanda. Según datos oficiales, las 4.500 plazas hoteleras del Gran San Juan, incluido Zonda y Ullum con sus cabañas, ya están completamente ocupadas.
Ante este panorama, muchos asistentes comenzaron a buscar alternativas en el mercado informal, como alquileres temporarios de casas y departamentos a través de plataformas digitales. Pero además, ante el déficit ya se ha producido un efecto en la vecina provincia: varios estan optando por hospedarse en Mendoza y viajar durante los días del evento, segun indicaron las fuentes.
Infraestructura al límite
El problema no se limita al alojamiento. También hay señales de saturación en la conectividad: los vuelos hacia San Juan están completos para esa fecha y la ruta 40 hacia Mendoza -clave para quienes se alojan en la provincia vecina- está en pésimas condiciones.
Desde el Gobierno reconocen que la situación expone un desafío de fondo. “San Juan va a necesitar más capacidad hotelera para sostener su crecimiento. Además, hoy ya hay déficit de viviendas grandes para alquiler y también de servicios, como educación especializada para familias que podrían radicarse aquí por el desarrollo minero”, señalaron fuentes oficiales.
No es un tema nuevo. Hace algunos años Tiempo de San Juan ya alertó sobre este escenario.
Ahora, con una feria minera a la vuelta de la esquina y miles de visitantes en camino, el problema se ha vuelto más evidente. San Juan se enfrenta al desafío de mostrar si está en condiciones de acompañar con infraestructura y servicios el crecimiento que promete la minería.