ver más

lunes 27 de abril de 2026

Propuesta en San Juan

Reconversión de viñedos: 12.000 hectáreas y un debate incómodo que puso en guardia a viñateros y bodegueros

La propuesta oficial de reconvertir casi 12.000 hectáreas de viñedos abrió un fuerte debate entre viñateros y bodegueros sobre costos, agua y mercados.

Por Elizabeth Pérez

Ante la caída mundial del consumo de vino y sin señales de recuperación en el corto plazo, el Gobierno de San Juan lanzó una propuesta ambiciosa: reconvertir casi 12.000 hectáreas de viñedos, principalmente de uvas criollas, tintas y blancas, hacia variedades destinadas a pasas y mosto. Al salir a consultar al mercado, Tiempo de San Juan encontró un escenario lejos del consenso.

La idea del gobierno no se limita al cambio varietal. Por ejemplo, impulsa implantar variedades tintas para obtener mosto de color que cotiza alrededor de 2.200 dólares la tonelada, frente a los 1.300 dólares promedio del mosto blanco que es el que mayormente se hace en San Juan.

Y algo fundamental: incluye una reconversión tecnológica con riego por goteo y paneles solares, con una inversión estimada en unos 190 millones de dólares. La idea oficial es mejorar la rentabilidad, optimizar el uso del agua y adaptar la vitivinicultura sanjuanina a un nuevo contexto global.

Sin embargo, en el sector privado las opiniones están claramente divididas, con más referentes en contra que a favor, y una coincidencia transversal: antes de pensar en qué producir, hay problemas urgentes que resolver.

Las alertas que se repiten en el sector

Más allá del objetivo de fondo que es adaptar la vitivinicultura sanjuanina a un escenario global adverso, la propuesta oficial genera resistencias por razones que se repiten en casi todas las voces consultadas. La principal no pasa por el “qué”, sino por el “cómo” y el “cuándo”.

En el sector hay consenso en que la reconversión tecnológica es necesaria, especialmente en materia de riego. Sin embargo, advierten que antes de impulsar un cambio productivo masivo, San Juan debe resolver un problema estructural: el agua y la forma de regar en todo el sector productivo. El cambio climático, menor nieve en cordillera, presión sobre las nacientes de los ríos y una red de canales ineficiente aparecen como una combinación crítica.

A eso se suma la situación económica del productor. Muchos viñateros aseguran no estar en condiciones de asumir nuevos créditos, incluso con tasas subsidiadas. Dudan, además, de la viabilidad técnica de los injertos en parrales viejos y del costo real de instalar riego por goteo y sistemas de energía solar en fincas pequeñas, que requieren obras adicionales como reservorios y presurización.

Otro punto sensible es el mercado. Referentes del sector advierten que tomar decisiones en base a la coyuntura actual puede ser riesgoso si no existe una estrategia de comercialización clara y sostenida. Incrementar la producción de pasas y mosto sin garantías de venta podría trasladar el problema del vino a otros productos.

En ese marco, quienes ven con buenos ojos la iniciativa lo hacen con condiciones: financiamiento blando, largos períodos de gracia, reglas de juego claras y un esquema que asegure integración y ventas. También reclaman que la reconversión no deje de lado al vino, un producto histórico para la provincia, y que vaya acompañada de políticas de promoción que mejoren el posicionamiento de San Juan en los segmentos de vino de gama alta.

Lo que dicen los referentes vitivinícolas

Richard Saccani – Empresario del mosto:

“Estoy de acuerdo con la tecnificación de la vitivinicultura: conducción moderna, poda y cosecha mecánica y eficiencia en el uso del agua. Pero no es el gobierno quien debe decidir qué variedades se van a demandar dentro de tres o cinco años. Eso es responsabilidad del mercado. El rol del Estado debería ser facilitar acuerdos comerciales y el funcionamiento de la industria”.

Pablo Martín – Presidente de la Mesa Vitícola

“Antes de hablar de reconversión hay que resolver el agua. San Juan va derecho a secarse por el cambio climático, la presión sobre las nacientes de los ríos y la ineficiencia en la distribución. Además, no coincido ni con la viabilidad de los injertos ni con los costos que se mencionan. Muchos parrales son viejos y no se pueden injertar, y el riego por goteo en fincas chicas es mucho más caro de lo que se dice”.

Gustavo Samper – Presidente de la Cámara Vitícola

“La reconversión en sistemas modernos de riego es primordial, no solo para la vitivinicultura sino para todo el agro. Pero también hay que preguntarse si los acuíferos van a soportar más extracción y pensar en reservorios. En cuanto a pasas y mosto, habría que hacer estudios de largo plazo: decidir en base a la coyuntura puede llevar a otro problema. Abandonar el vino sería imprudente”.

Mauricio Colomé – Presidente de la Cámara de Bodegueros de San Juan

“El proyecto está bien y es positivo empezar a pensar a largo plazo, pero hay urgencias previas. Se pierde cerca del 40% del agua en los canales y eso hay que corregirlo. También es clave mejorar la matriz impositiva de la energía para uso productivo. Además, San Juan necesita un plan fuerte de promoción: produce vinos de calidad, pero el consumidor no los percibe como de media y alta gama.”

Eduardo Garcés – Federación de Viñateros de San Juan

“La presentación fue muy linda, pero la pregunta es con qué lo pagamos. Estamos fundidos y no podemos asumir préstamos. El riego y los paneles están bien, pero la reconversión a pasas genera dudas: hace apenas dos años esas uvas se derivaban a mosto. Creo que este plan es difícil”.

José ‘Catuco’ Molina – Presidente de la Cámara de Productores Vitícolas

“La reconversión tecnológica es necesaria, pero tiene que venir con un compromiso de comercialización o integración vertical. Si no hay ventas, no hay cadena que resista. El Proviar 1 demostró que, con reglas claras, se puede mejorar productividad y estabilidad comercial. La clave no es solo producir distinto, sino saber a quién venderle”.

Rafael Vargas – Viñatero, Asociación de Viñateros Independientes (AVI)

“Es una propuesta excelente. El riego por goteo es urgente y la reconversión a uvas sin semilla es una de las pocas alternativas de supervivencia para el viñatero. Eso sí, hay que contemplar que una reconversión lleva entre cuatro y cinco años, por lo que se necesitan largos períodos de gracia para pagar los préstamos”.

Juan José Ramos – Presidente de la Asociación de Viñateros Independientes (AVI)

“Estamos totalmente de acuerdo con la iniciativa, que surgió originalmente desde nuestra asociación. Ahora hay que encontrar financiamiento adecuado, con al menos tres años de gracia y cinco para devolver el crédito. También pedimos mantener regulaciones que ayuden a reducir excedentes y compensar el atraso cambiario para quienes exportan”.

Andrés Berzencovich – Cámara de Bodegueros de San Juan

“Todo lo que sea fomento de la producción es positivo, pero estoy en contra de los subsidios que distorsionan el mercado y que terminamos pagando todos. Esos recursos deberían destinarse a tecnificar a los productores, bajar costos y mejorar la eficiencia, especialmente en riego y energía. La uva para pasa y la uva común para mosto pueden ser negocios viables si hay productividad. El mayor problema está en el vino: hay calidad en San Juan, pero falta mercado. Sin políticas macro estables y una estrategia comercial sostenida en el tiempo, es muy difícil planificar e invertir a largo plazo”.

Temas
Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar

video