El clericó, el popular cóctel o ensalada de frutas, infaltable en la mesa de Navidad o Año Nuevo; está en riesgo. Es que se registra una fuerte escasez de frutas en el país, por el clima y por problemas en las importaciones, lo que provoca que esté llegando menos a las ferias sanjuaninas.
¿Peligra el clericó para las fiestas? El duro panorama de las frutas en San Juan
Y sin buena disponibilidad de frutas, las que hay, valen oro. El problema va a agravarse en las próximas semanas, al punto que uno de los principales comercializadores mayoristas de frutas de la feria de la Capital dio un duro pronóstico: “El clericó se va a tener que reemplazar por postre helado”, dijo Nazareno Oviedo.
Los problemas son múltiples. Por un lado, los productores y exportadores de Bolivia y Paraguay dejaron de enviar bananas y ananá a la Argentina por el atraso en los pagos. La medida se mantendrá hasta que cancele la deuda que supera los U$S20 millones. El problema llegó al punto que los productores de bananas de Bolivia realizaron una marcha a la embajada argentina en La Paz con carteles que rezaban "Argentina paguen la banana que ya se comieron". Y hasta le pidieron al presidente boliviano Luis Arce, que interceda ante su par argentino, Alberto Fernández, para que se destraben los pagos. a su vez, la Mesa Intersectorial de Competitividad Bananera (Menicob) y la Cámara Paraguaya de Banana y Piña (Capabap) decidieron suspender la carga de frutas hacia la Argentina desde el lunes.
En la Feria y Mercado de Abasto de Capital los grandes fruteros que tienen frigoríficos de maduración de bananas importadas explicaron que no está entrando esa fruta, y se consigue a cuentagotas. Por eso los precios están en constante aumento. Pero también hay dificultades con el resto de las frutas.
Oviedo por ejemplo tiene galpón y frigorífico en la feria capitalina, y distribuye fruta a los puesteros. “Hay muchos problemas para que llegue la fruta a esta provincia”, dijo a Tiempo de San Juan. Agregó que faltan bananas de Ecuador, de Bolivia y de Paraguay, y que solo se consigue “algo” de banana argentina.
El empresario contó que eso sucede además con el kiwi y ananá que son importados, pero también con las naranjas y manzanas nacionales. “Todo va a escasear porque este año hay muy poca producción”, aseguró. “Hay naranja en frigorífico, pero no sé si vamos a llegar a diciembre. Lo mismo pasa con la manzana”, aseguró.
Lo poco que hay, lo están haciendo valer. Sergio Moran, uno de los puesteros tradicionales de la feria de Capital, contó que los precios de las frutas se han acelerado en los últimos días. “Es una locura lo que valen. Un cajón de naranja roza los $10.000, y $13.000 el de manzana”, contó el puestero. Pero hay otros más caros como el damasco que cuesta $15.000 el cajón, y la banana que vale $25.000 la caja. “Subió el doble en una semana, no sabemos qué está pasando, pero es terrible”, lamentó.
Los precios de venta al público
La cereza de buena calidad vale $ 3.500 el kilo y una común se consigue a $2.500. El damasco está en $1.200 el kilo y la banana se está vendiendo entre $1.500 y $ 2.000 el kilo. A su vez, la manzana de buena calidad –por ejemplo, la Zafiro que es la segunda marca de la Moño Azul- se consigue ahora entre $900 y $1.000 el kilo, y las naranjas cuestan entre $700 y $800 el kilo. Muchos puesteros ya no traen el kiwi y la palta, porque el kilo les cuesta $4.000 de costo.
Pero si esto parece caro, los referentes consultados anticiparon que los precios seguirán subiendo. El cajón de naranja aumentó de $7.000 a $10.000 en una semana, y continuará su camino ascendente, porque quedan pocas. Igual panorama se espera para la manzana.
Duraznos y uvas sanjuaninas
La producción cuyana de duraznos y de ciruelas viene abundante y eso va a permitir que esos frutos lleguen a la mesa familiar a mejores precios que otras frutas foráneas. La uva de mesa también viene bien, con buena cantidad y anticipada por el calor. En la feria comentaron que en la primera semana de diciembre ya se espera que ingresen los primeros racimos, cuando antes solían estar para la segunda quincena.