ver más

viernes 22 de mayo de 2026

Vendimia 2026

La trastienda del dato de cosecha de uvas que sobrevivió al ajuste nacional y dejó a San Juan arriba de Mendoza

La histórica estimación del volumen de uvas estuvo cerca de desaparecer este año por el ajuste nacional, pero finalmente se hizo y dejó mejor parado a San Juan frente a Mendoza. Marcó además el cierre de una etapa dentro del INV.

Por Elizabeth Pérez

La estimación de cosecha de uvas estuvo a punto de desaparecer este año por la política de desregulación del gobierno nacional. Pero se hizo igual y el resultado sorprendió en esta provincia: San Juan logró una precisión histórica entre lo proyectado y lo realmente cosechado, mientras que Mendoza mostró mayor dispersión. Marcó también un cierre para un referente local del INV.

A comienzos de año, en plena avanzada desreguladora impulsada desde Nación, dentro del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) se analizaba discontinuar una práctica histórica para el sector: la estimación de cosecha. La práctica consiste en relevar algunos viñedos de zonas seleccionadas para informar la cantidad de uva esperable.

La discusión generó ruido en el sector, y a principios de año cámaras y gobiernos de San Juan y Mendoza pidieron formalmente por escrito al presidente del INV, Carlos Tizio, que el relevamiento no se eliminara. La razón era sencilla: aunque se trata de una proyección y no de una certeza exacta, el pronóstico es una herramienta clave para productores, bodegas y elaboradores a la hora de definir estrategias comerciales y productivas.

Lo concreto es que, ante la posibilidad de que el INV dejara de relevar los viñedos para aproximar el volumen de uva esperable este año, los ministerios de Producción de Mendoza y San Juan hicieron un pedido por escrito. Finalmente el trabajo se hizo. Y el resultado terminó abriendo comentarios en toda la vitivinicultura.

Los datos

Según el informe final de vendimia 2026 presentado esta semana por el INV, San Juan cosechó 4.097.938 quintales de uva. La particularidad es que, meses antes, la estimación había proyectado 4.106.000 quintales. La diferencia fue prácticamente nula. En Mendoza, en cambio, se cosecharon 13.147.187 quintales frente a una estimación de 13.450.000 quintales, con una dispersión cercana al 2%. Lo raro es que en ambas provincias se aplicó la misma metodología, pero San Juan sacó ventaja.

Un acierto poco común

Dentro del sector destacan que no se trata de un dato menor. Habitualmente, las estimaciones de cosecha manejan márgenes de variación cercanos al 5%, justamente porque dependen de múltiples factores climáticos y productivos que pueden cambiar en pocas semanas.

De hecho, fuentes vinculadas al INV señalaron que el presidente del organismo, Carlos Tizio, felicitó personalmente al equipo sanjuanino por la precisión alcanzada este año. En San Juan aseguran que es apenas la segunda vez en más de tres décadas que la estimación prácticamente coincide con el resultado final de cosecha. El antecedente más cercano se remonta a la temporada 1994/95.

“¿Qué significa acertar? Significa que la metodología funciona, que es lo que más se acerca a la verdad”, explicó Hugo Carmona, histórico técnico del INV y una de las personas con mayor experiencia en este tipo de relevamientos.

Cómo se hace el “boca de urna” de la uva

image

La lógica del operativo se parece bastante a una encuesta electoral. Técnicos recorren fincas tomadas como muestra, analizan variedades, cantidad de racimos, estado sanitario y proyección productiva. Luego esos datos se extrapolan por departamento hasta llegar a un cálculo provincial.

“Se toman fincas como muestras, como cuando hacen una encuesta política. Vamos viendo cómo vienen las variedades y después se sacan coeficientes por departamento”, detalló Carmona. El relevamiento sanjuanino se realizó en enero, un momento clave para medir el impacto de las olas de calor y el estado general de los viñedos.

Según explicó el especialista, este año también ayudó que no hubiera eventos extremos posteriores capaces de alterar drásticamente la producción estimada. “Sacás una foto a fines de enero. Si después viene granizo o una inclemencia fuerte, esos datos cambian. Por eso esto es una estimación y no una verdad absoluta”, aclaró.

Una herramienta para el mercado

Más allá del dato técnico, en el sector vitivinícola sostienen que la estimación cumple un rol central para ordenar expectativas. Con esos números, bodegas y productores empiezan a definir cuánto vino elaborarán, cuánto mosto destinarán o incluso cuánto puede orientarse a pasas o consumo en fresco. “Son datos que el mercado necesita. Ayudan a que todos tengan información. Si hay más o menos uva, eso influye en los precios”, resumió Carmona.

Paradójicamente, el reconocimiento al operativo llega en un momento complejo para el organismo nacional, atravesado por recortes presupuestarios y reducción de funciones.

El final de una etapa de un referente

La vendimia 2026 también marcará un cierre especial dentro del INV sanjuanino. Después de 37 años en el organismo y de haber participado en unas 33 estimaciones de cosecha, Hugo Carmona ya presentó sus papeles jubilatorios y esta fue su última participación en el operativo.

Sin buscar protagonismo, el técnico destacó el trabajo del equipo que continuará con la tarea en los próximos años, integrado por Franco Landa y José Peletier. “La metodología está funcionando y ellos seguirán con lo aprendido”, sostuvo.

En una actividad donde casi nunca hay aplausos porque el dato recién se valida meses después, el acierto de este año dejó algo poco habitual: comentarios, felicitaciones internas y una sensación de revancha técnica en San Juan.

Temas
Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar