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domingo 22 de marzo de 2026

Qué es el RIMI

El capítulo poco visible de la reforma laboral de Milei: los incentivos fiscales para pymes y el impacto en San Juan

Devolución del IVA y amortización acelerada en Ganancias, dos claves de la reforma laboral para impulsar la inversión productiva. En San Juan, el ministro Gustavo Fernández destacó el alcance positivo de la iniciativa.

Por Elizabeth Pérez

El debate público se concentra en los cambios que la Nación impulsa en el sistema laboral, pero hay un capítulo poco visible del proyecto de modernización que se analiza a nivel nacional, que apunta de lleno al entramado productivo y la generacion de empleo: la creación del Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI).

Se trata de una herramienta fiscal inserta sobre el final del proyecto de reforma laboral, orientada a estimular nuevas inversiones y mejorar la competitividad de las micro, pequeñas y medianas empresas. Al invertir y producir más, se busca generar mayor empleo.

El régimen es de alcance nacional y busca promover inversiones productivas, fortalecer cadenas de valor y generar empleo, tanto con capitales locales como extranjeros. En San Juan, la iniciativa fue bien recibida por el Ministerio de Producción, Trabajo e Innovación.

El titular de la cartera, Gustavo Fernández, destacó ante la consulta de Tiempo de San Juan la importancia del proyecto, al considerar que introduce instrumentos concretos que pueden favorecer la inversión real y la actividad productiva, especialmente en economías regionales donde el acceso al financiamiento sigue siendo un desafío central para las pymes. Esto redundará en mayor empleo genuino.

A quiénes está dirigido

El RIMI está dirigido a empresas que califiquen como Micro, Pequeñas y Medianas (hasta Tramo 2 inclusive). Las inversiones deberán realizarse dentro de los dos primeros años de vigencia del régimen, condición clave para acceder a los beneficios.

El objetivo es claro: reducir el costo financiero de invertir en bienes de capital y acelerar la puesta en marcha de proyectos productivos.

Dos beneficios fiscales centrales

El régimen contempla dos incentivos impositivos de alto impacto para quienes apuesten a la inversión productiva:

Qué se considera inversión productiva

El RIMI contempla inversiones destinadas a la adquisición, elaboración, fabricación o importación de bienes muebles nuevos -con exclusión expresa de automóviles- y la realización de obras vinculadas a la actividad productiva. Quedan fuera del régimen las inversiones en activos financieros, de portfolio o bienes de cambio, lo que refuerza el perfil productivo del incentivo. Los montos mínimos de inversión según el tamaño de la empresa son los siguientes:

Permanencia y condiciones

El régimen establece una obligación de permanencia: los bienes que generen los beneficios deberán mantenerse en el patrimonio de la empresa durante al menos dos años fiscales desde su afectación. Si se incumple esta condición, los incentivos caducan, salvo excepciones previstas como reemplazo del bien o destrucción por fuerza mayor.

En síntesis, el RIMI funciona como una herramienta fiscal diseñada para motorizar la inversión productiva, reduciendo tiempos y costos impositivos. Para muchas pymes, la combinación de devolución acelerada del IVA y amortización exprés en Ganancias puede marcar la diferencia entre postergar una inversión o concretarla. Sobre todo, en el contexto actual de márgenes de ganancia ajustados y de financiamiento limitado.

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