Muy pocos días restan para la Navidad y los sanjuaninos preparan la mesa con diversos platos que, como ocurrió durante los últimos años, estarán ajustados a los índices inflacionarios. Pensando en el “morfi”, dos postres como la ensalada de frutas y el clericó son infaltables para algunas familias y, según la comparación con la celebración del 2023, sus precios subieron hasta un 100% aproximadamente.
Cuánto cuestan la ensalada de frutas y el clericó para Navidad en San Juan
Dos postres muy codiciados para las fiestas de fin de año costarán hasta un 100% más que el año pasado. En la nota, los precios de las frutas y las preparaciones.
Para estas preparaciones, ideado para ocho a diez comensales, se contará con un kilo de bananas, manzanas, naranjas, peras, duraznos y mandarinas. También habrá medio kilo de kiwi y frutillas y un ananá. A la ensalada se le añadirá un jugo y al clericó un vino rosado.
Este diario consideró los precios en las fruterías de la Feria de Capital -en base a la última actualización del 18 de diciembre- y los supermercados con sede en San Juan. Además, se conocieron los valores promedio de los jugos y los vinos rosados.
Algunos productos quedaron hasta el doble de caros, con respecto a diciembre del 2023. Por ejemplo, el kilo de durazno en el mercado capitalino costaba $1.000 hace doce meses y ahora vale $2.000. En cambio, otros alimentos como la banana, manzana y naranja pasaron de $1.000 a $1.500 en un año, significando un incremento del 50%.
En base a los precios de la feria municipal y los supermercados, los precios mínimos y máximos encontrados son los siguientes:
- Banana: de $1.500 a $3.500
- Manzana: de $1.500 a $5.000
- Naranja: de $1.500 a $4.000
- Pera: de $2.000 a $2.500
- Durazno: de $2.000 a $3.000
- Mandarina: de $2.000 a $2.500
- Kiwi: $3.000 a $9.000
- Frutilla: de $4.000 a $9.000
- Ananá: de $2.500 a $3.000
En base a la cantidad a utilizar y los valores promedio de cada alimento, únicamente en frutas el gasto rondará los $30.000. Además, hay que añadir las bebidas. Como alternativa económica para la ensalada, se optó por un sobre de jugo en polvo -sabor a elección- que vale cerca de $500 la unidad. En el caso del clericó se prefirió un vino rosado dulce 750 mil, con un precio estimado de $4.500. Como gasto total, ambos postres costarán entre $30.500 y $35.000.
Cómo hacer el clericó
Seleccionar frutas frescas de temporada, como manzanas, bananas, naranjas, duraznos, frutillas o ananá. Hay que pelarlas y cortarlas en trozos del mismo tamaño. El vino más habitual para esta receta es el blanco dulce, aunque también se puede usar seco, rosado, cava, sidra o champagne (los espumantes deben añadirse al final para preservar su gas carbónico).
Primero, hay que colocar la fruta cortada en un recipiente grande o en una jarra, añadir azúcar al gusto y presionar con una cuchara de madera para que la fruta libere su jugo. Luego, se debe incorporar el vino y mezclarlo bien. Para un toque especial, se puede agregar una medida de algún licor dulce como Cointreau, Grand Marnier o Tía María, o uno seco como gin, vodka o ron.
Puede optarse por una preparación más suave, sustituir una parte del vino con jugo de naranja o soda. Finalmente, hay que refrigerarlo y servirlo bien frío, revolviendo antes de servir para que la fruta se integre bien. Si no hay tiempo para enfriar en la heladera, puede sumarse hielo para bajar la temperatura rápidamente. Es ideal servirlo en vasos altos y bien fríos.
Las alternativas de vinos para el clericó
- Clericó de vino blanco: combina perfectamente con tablas de quesos y embutidos ahumados, pizzas, empanadas, sándwiches de lomito, bocaditos de mozzarella y frutos secos como almendras o avellanas tostadas y saladas.
- Clericó de espumantes, sidras, cavas o champagne: excelente para maridar con frutos de mar como rabas, cornalitos fritos, mejillones a la provenzal, tostadas con anchoas y tomate o tortilla española.
- Clericó de vino rosado: se disfruta especialmente con nachos y guacamole, carnes frías como peceto o lengua a la vinagreta, tartas de verduras y frutos secos salados como nueces, avellanas, almendras y maní.