El paso del tiempo no logró borrar la imagen. La persiana baja, el salón vacío y la sensación de incredulidad quedaron grabados en la memoria colectiva de San Juan. A cinco años del cierre de Falabella, aquella tienda que durante más de dos décadas ocupó un lugar central en la peatonal, el recuerdo sigue intacto.
A cinco años del cierre de Falabella en San Juan: cómo fueron los últimos días de la tienda más recordada
Los últimos días de marzo de 2021 marcaron el final de una era en la peatonal sanjuanina. A cinco años, persisten los recuerdos de empleados y clientes que vivieron de cerca el cierre de la emblemática multitienda. Testimonios, contexto y la huella que dejó un local que supo ser mucho más que un comercio.
El local, ubicado sobre calle Tucumán entre Laprida y Rivadavia, funcionó durante 23 años y se consolidó como uno de los espacios comerciales más influyentes de la provincia. Desde su apertura en diciembre de 1997 hasta su cierre definitivo durante los últimos días de marzo de 2021, fue escenario de consumo, trabajo y vínculos que trascendieron lo estrictamente comercial.
La decisión de la firma chilena de retirarse del país, anunciada en febrero de 2021, desencadenó un proceso de liquidación que se extendió por varias semanas. En ese lapso, el flujo de clientes aumentó, pero también creció la incertidumbre entre quienes trabajaban allí.
Una despedida marcada por la incertidumbre
Los últimos días no fueron simples. La noticia del cierre golpeó con fuerza a los empleados, muchos de los cuales llevaban años -incluso décadas- en la empresa. La rutina cambió de manera abrupta: liquidaciones masivas, góndolas que se vaciaban y un clima atravesado por la angustia.
Según relataron ex trabajadores en una entrevista realizada por Tiempo de San Juan a fines de marzo de 2024, las jornadas finales estuvieron cargadas de emociones. Hugo González, uno de los históricos de la tienda, recordó que el proceso fue difícil de asimilar. Tras haber ingresado en 1998 y desempeñarse en múltiples sectores, el cierre significó el final de una etapa central en su vida laboral.
En esa misma línea, Melina Páez, quien trabajó durante años en distintos roles dentro del local, describió cómo el grupo humano intentó sostenerse en medio de la incertidumbre. En aquellos días, según contó en esa nota, compartir desayunos o meriendas se volvió una forma de sobrellevar la situación, casi como un ritual ante lo inevitable.
Previo al cierre definitivo -ocurrido el 27 de marzo de 2021-, incluso se realizó una reunión interna en la que muchos empleados no pudieron contener las lágrimas. La pérdida del empleo era solo una parte del impacto: también se desarmaba un espacio cotidiano que había funcionado como punto de encuentro durante años.
La “familia Falabella” y el vínculo con los clientes
Uno de los aspectos más recordados por quienes pasaron por la tienda es el fuerte sentido de pertenencia. No se trataba únicamente de un trabajo. La construcción de vínculos entre compañeros derivó en amistades, relaciones de pareja e incluso familias.
Melina Páez lo sintetizó en aquella entrevista de 2024 al hablar de la “familia Falabella”, una expresión que, según explicó, era habitual entre los empleados. A pesar del paso del tiempo, muchos de esos lazos se mantienen vigentes, con contactos que continúan más allá del cierre.
El vínculo con los clientes también dejó huellas profundas. La tienda no era solo un lugar de compra: para muchos, era un espacio de encuentro. Páez recordó casos de clientas que asistían no solo por los productos, sino también por la atención y la posibilidad de conversar.
Hugo González, por su parte, señaló en ese mismo reportaje que aún hoy se cruza con antiguos clientes que rememoran con afecto la experiencia en el local. Esa relación cercana fue uno de los rasgos distintivos de la sucursal sanjuanina.
El impacto del cierre y los amagues de regreso
La salida de Falabella implicó la pérdida de decenas de puestos de trabajo, tanto directos como indirectos. Seguridad, limpieza y otros servicios tercerizados también se vieron afectados, en un contexto económico ya complejo.
Con el paso de los años, el edificio cambió de ocupantes, pero no logró desprenderse del peso simbólico que dejó la tienda y hubo ilusiones por el retorno. En agosto de 2024, una versión comunicada desde el sector comercial sanjuanino hablaba sobre un posible regreso de la firma. Sin embargo, rápidamente fue descartada por la propia compañía, que dejó en claro que no tenía planes de volver a operar tiendas en Argentina. La decisión se apoyó en el antecedente de su salida del país y en un contexto que, según señalaron, aún no ofrece condiciones para un retorno.
La sucursal de La Serena, el más cercano para los sanjuaninos
A falta de una tienda en San Juan, muchos encuentran una especie de viaje al pasado en Chile. En diciembre de 2025, Tiempo de San Juan visitó la sucursal de Falabella en La Serena, uno de los destinos más elegidos por los sanjuaninos.
Ubicada en el mall Plaza, la tienda conserva la esencia que supo tener el local sanjuanino. Cuenta con tres niveles con una amplia oferta que va desde indumentaria y calzado hasta tecnología y artículos para el hogar. Para quienes cruzan la cordillera, recorrer sus pasillos implica reencontrarse con marcas, productos y una experiencia de compra familiar.
Los precios, en muchos casos más accesibles que en Argentina, convierten al lugar en una parada casi obligada. Pero más allá de lo económico, lo que predomina es la nostalgia: la sensación de volver, aunque sea por un rato, a ese Falabella que durante años formó parte de la vida cotidiana en San Juan.