Tras el anuncio de Sergio Uñac, quien dijo que si se conserva el estado sanitario de San Juan de control del brote de coronavirus se podrá reabrir la actividad económica en la provincia desde el sábado 5 de septiembre, los empresarios gastronómicos apuran el consenso de un nuevo protocolo ante las autoridades que les permita regresar ese día. La apuesta fuerte es a ganar espacios de atención al aire libre, aprovechando que finaliza el invierno.
Restoranes y bares sanjuaninos buscan volver con apuesta al aire libre y protocolo más rígido
Según dijo a Tiempo de San Juan el vocero de la Cámara Hotelera Gastrónomica de San Juan, Luis Tallara, están manteniendo sucesivas reuniones para adecuar el protocolo aprobado antes del brote a los nuevos tiempos, con más recaudos, dada la circulación por conglomerados ya confirmada en la provincia y la eventual circulación comunitaria.
“Estos ajustes tienen que ver con la nueva etapa, no sabemos qué va a pasar en 10 o 15 días cuando tengamos los indicadores sanitarios”, indicó. “La idea es que la población esté en un estado de sanitización para que concurra a bares o restorantes. Hay que ser muy cautos y prudentes lo que manda acá es la salud”, adelantó Tallara quien además ejerce como cirujano en el Hospital Rawson.
El referente de los gastronómicos evaluó que “vemos la posible apertura del sector gastronómico donde se permitiría usar espacios exteriores, patios, veredas, y hasta en calzadas si están en condiciones de seguridad, para todos los cafés y heladerías, restoranes, lomotecas, todos lo que tengan mesas”, dijo sobre la meta de sumar mesas al aire libre.
“La idea es ver si se va a respetar el 40% en el interior o se va a cambiar. Vamos a ofrecer una planimetría de los lugares que tiene cada lugar para tener disposición de mesas y que queden numerados o loteados los lugares. Para que un local gastronómico sea redituable debe tener arriba del 40% de ocupación de las mesas y eso no se ha cumplido desde marzo”, adelantó. Y agregó que “hemos prescindido de muchos trabajadores por lo acotado del trabajo”.
Según el empresario, la ocupación de las veredas o patios va a permitir manejarse con un “sistema de burbujas” y condiciones especiales de cuidado al aire libre que presentan grandes beneficios comparado con el interior de los locales.
Tallara calificó la propuesta al aire libre como una “apuesta interesante” pero advirtió que “lo que nos puede salvar es el consenso y las medidas de seguridad”.
Sobre los horarios que proponen dijo que son los mismos que antes del brote, por el que a la 1 de la mañana no puede quedar ningún cliente dentro de un local, sólo personal desinfectando.
Contra los negocios informales
El empresario dijo que no fue satisfactorio el delivery permitido en estos días ya que no se implementó en muchos casos, ya que “están en stand by y quedó pendiente”. Además, “mucha gente con el aislamiento no salió a pedir, el miedo fue mayor por los muertos y los barrios bloqueados”.
“Hemos visto con pena que aparecieron personas de la población que se dedica a la gastronomía y eso no están habilitadas, que no tienen respeto del código alimentario argentino ni controles. Es competencia desleal, con precios más baratos, claro porque no tienen empleados, no pagan impuestos ni servicios, están corriendo por un andarivel más veloz que el nuestro pero deslealmente”.