El Gobierno consiguió reestructurar casi la totalidad de la deuda extranjera emitida bajo ley de Estados Unidos. Esto vuelve a convertir en sustentable al pasivo, ya que sumado a las quitas de capital, la tasa de interés promedio bajó del 7% al 3,07%. Tras meses de negociación, el presidente, Alberto Fernández, anunció los resultados del canje en Casa Rosada. Los próximos pasos serán el cierre de la discusión de los bonos ley argentina, entablar el diálogo formal con el FMI y luego con el Club de París.
Argentina anunció la reestructuración de casi el 100 por ciento de su deuda bajo ley de EEUU
"La oferta tuvo una aceptación masiva de parte de nuestros acreedores", anunció al comienzo del acto el ministro de Economía, Martín Guzmán. "El 99% de la deuda pública en moneda extranjera bajo ley extranjera ya ha quedado reestructurada", precisó. En concreto, se adhirieron el 93,55% de los tenedores de títulos públicos, lo que activó las cláusulas de acción colectiva, que forzó a quienes no entraron a ingresar al canje de todas formas.
Luego del ministro de Economía tomó la palabra el presidente de la Nación, que esbozó un análisis político del hecho, y lo que significa para el futuro de la Argentina.
“Nada de esto fue fácil, pero lo hicimos. Si hay algo que los argentinos sabemos es levantarnos cuando nos caemos. En diciembre sentíamos que estábamos caídos, hoy estamos otra vez de pie y en marcha”, destacó Fernández.
El Presidente consideró que “es un día muy importante para la Argentina toda”, y afirmó tener “la tranquilidad de haber cumplido” con la promesa que hizo de sacar al país del “laberinto” de la deuda.
“Hicimos las cosas tal como prometimos hacerlas”, señaló, y destacó que “esta vez la deuda no la van a pagar los que menos tienen, los que peor están, los que más necesitan”.
Además, indicó que haber convertido a la deuda en sostenible “no es solamente poder pagar las deudas”. “Que la Argentina es sostenible es que le permite crecer a todos sus ciudadanos, que permite que se desarrollen todas sus regiones”, explicó.
“Lo que hace falta es que asumamos lo que nos pasó y la responsabilidad de que no nos vuelva a pasar nunca más, porque ya salí dos veces de ese laberinto y todos salimos dos veces de ese laberinto. No volvamos a entrar nunca más en ese laberinto, tomemos conciencia de lo que significa”, pidió el mandatario.
“Que un país se endeude quiere decir que los ministerios de Salud se cierran, que la ciencia y la tecnología pasan a un segundo plano, que 25 mil PyMEs se cierran. Cuando tenemos deuda y tenemos que pagar intereses y deuda eso significa que tenemos menos dinero para investigación, para tecnología, para educar a nuestros hijos, para nuestros maestros, para nuestros policías, tenemos menos dinero para hospitales que atiendan la salud de la gente, postergamos a los jubilados, que siempre hasta ahora han sido la variable de ajuste de las políticas que nos condenaron al endeudamiento”, expresó.
El Presidente también dedicó palabras de agradecimiento a quienes colaboraron durante la renegociación de la deuda: “Quiero que las primeras palabras sean de gratitud a Cristina y a todos los que me acompañaron en el Gobierno, a los presidentes de mis bloques, de la Cámara de Diputados, a mi Gabinete, porque todos nos empeñamos en la tarea de recuperar a la Argentina con otra seriedad: la seriedad de no salir del paso y empezar a construir una Argentina que sea sostenible”.
Del mismo modo, agradeció al Papa Francisco y a los mandatarios de México, Andrés Manuel López Obrador; de Italia, Giuseppe Conte; de España, Pedro Sánchez; de Francia, Emmanuelle Macron, y de Alemania, Angela Merkel, porque “todos ellos estuvieron cuando los necesitamos en la negociación de esta deuda”, aseguró.
También agradeció a “todos los gobernadores porque nos apoyaron públicamente, todos le dijeron al mundo que esta era una causa argentina por la que todos peleábamos”.
Y afirmó que luego de haber reestructurado la deuda el “objetivo inmediato es la producción y el trabajo, son los dos conceptos que están en nuestra cabeza machacándonos incansablemente, es lo que más necesitamos ahora inversión, más producción y que se convoque a más trabajo”.
La Argentina “es un país muy desigual, profundamente desigual, nadie puede estar contento con ese país y tenemos que cambiar estructuralmente las formas de este país, tenemos que hacer ese país federal que tantas veces declamamos y tan pocas veces cumplimos”.
Para eso el Jefe de Estado se comprometió a “desarrollar la infraestructura, la obra pública y las viviendas”, porque consideró que “ese va ser el motor que mueva la economía argentina en lo inmediato y lo vamos a hacer con criterio federal”.
“Vamos a seguir desarrollando la economía del conocimiento y con sus planes, porque tiene en la Argentina una riqueza singular que es la calidad de los argentinos dedicados a eso, tiene un capital humano aplicado al desarrollo del software, al desarrollo artístico que es reconocido en el mundo entero, pero no vamos a seguir adelante con los abusos de esos planes”, adelantó.
“Vamos a tratar de promover todas las inversiones, pero vamos a pedirles a los que invierten que inviertan para producir, para dar trabajo, para hacer crecer el país, no para aprovechar una ocasión financieramente oportuna”, subrayó.