Históricamente los sanjuaninos que se lo pueden permitir siempre eligen pasar sus vacaciones en algún lugar con playa, en la medida de lo posible de características caribeñas. Pero para cumplir este anhelo del habitante del desierto es necesario salir del país y afrontar los costos en dólares. En medio de una fuerte crisis cambiaria, este gusto se convierte en privativo para muchos y así lo han confirmado las agencias de viajes al exterior, que sufren un año de fuertes bajas.
En plena crisis, ¿cómo y dónde vacacionan los sanjuaninos?
En un relevamiento hecho por Tiempo de San Juan con empresas de turismo emisivo, contaron cómo viven estos meses, en los que muchos comienzan a planificar los viajes. En general, la situación es descripta como “lenta”, aunque esperan un repunte en las próximas semanas. La mayoría de los clientes están a la espera de que el valor del dólar se estacione.
El cambio de la divisa estadounidense es fundamental para el negocio de los viajes al exterior, ya que los empresarios coincidieron en que los viajes tienen los mismos precios en dólares o hasta están más baratos. El problema está en que la moneda nacional pierde valor con cada devaluación y la posibilidad de un viaje se aleja cada vez más.
“Cuando el dólar se mueve abruptamente la gente deja de comprar, aunque algunos siguen preguntando porque igual quieren viajar. Recién cuando se estaciona por algunos días vuelven a salir algunos paquetes de viaje”, explicó uno de los vendedores de viajes consultados. Para los distintos proveedores esto es una constante, ya que aseguran que a pesar de las dificultades los que tienen la intención de viajar hacen hasta el último esfuerzo por hacerlo.
El viaje que más buscan los sanjuaninos es a Brasil. El país vecino, con sus destinos clásicos, cuesta entre 1050 y 1300 dólares las 10 noches, según la ciudad y los servicios del hotel.
El ajuste que hacen los viajeros, según coincidieron los vendedores consultados, no lo hacen dejando de viajar sino cambiando las condiciones. La mayoría de los compradores cambian destinos por otro más baratos. “Los que se iban a Europa ahora van al Caribe, los que iban al Caribe ahora van a Brasil y otros van a Iguazú”, explicó otra de las vendedoras. El turismo interno argentino también recibe a muchos de los que se vieron obligados a migrar su destino.
Otra de las variables de recorte es el tiempo o las condiciones de estadía durante el viaje. Esto significa que los compradores buscan reducir costos en aerolíneas Low Cost, quedándose menos días, eligiendo un hospedaje de menor categoría o resignando algún servicio como comidas.
En canto a las formas de pago, evitar el “tarjeteo” se ha convertido para muchos en una forma de ahorrar. Es que los costos financieros hacen que los valores de viajes y pasajes suban mucho. Para esto, explicaron los prestadores, algunos intentan pagar todo en efectivo o al menos un buen porcentaje y luego financiar el resto. La falta de ofertas por parte de entidades bancarias, antes una constante, ha cambiado la forma de pago de muchos turistas sanjuaninos, aunque hay acuerdos entre empresas de viaje y bancos que permiten algunos beneficios de intereses menores a los que dan las tarjetas.