Al contrario de la fiebre que se veía en otros años, dos días antes del festejo del Día del Niño, el centro sanjuanino tenía una jornada como cualquier otra, sin bolsas de compras y con las jugueterías casi sin clientes. Si bien quedaba toda la jornada, que extendieron hasta las 23 para captar más ventas, los comerciantes ya comentaban que no hubo ventas como la de años anteriores.
Una previa “en pausa” del Día del Niño
Este domingo todos los niños festejarán su día y, como es habitual, los papás intentarán llevarles el regalito ansiado, pero para cumplir ese objetivo, deberán desembolsar al menos 200 o 300 pesos y hasta 800 pesos. Ese es el precio de los juguetes que más buscan los chicos, y por ende sus papás, entre los resaltan las armas plásticas, pennys (unas patinetas para un solo pie), pelotas de fútbol, bebotes, dinosaurios y Lol’s (una variedad de muñecas de colección).
En algunos locales consultados por Tiempo de San Juan había productos agotados, la mayoría de ellos los más baratos. Aquellos que estaban cerca de los $100, que son minoría, fueron vendidos durante los primeros días de la semana. El grueso gastaba entre 300 y 400 pesos en sus regalos para cada niño. Los abuelos, contó la responsable de local, eligieron en su mayoría llevarles ropa a los más pequeños de la familia.
Tal vez debido a los precios o a la costumbre de dejar todo a último momento, el movimiento durante el viernes en la mañana era nulo y era raro ver a clientes con bolsas en las manos. Incluso en el interior de los locales apenas había algunas personas mirando y muy pocas comprando. La esperanza de los comerciantes era que a último momento del viernes en la noche y sábado en la mañana.
En este contexto cobra especial importancia la Noche de las Jugueterías, que implica que los comercios abrirán hasta las 23, a la espera de que quienes trabajan también puedan pasar a comprar el regalo.
Vendedores ambulantes, a contra turno
En medio de la caída de ventas, una de las preocupaciones de la CAME y la Cámara de Comercio de San Juan es la competencia desleal con vendedores ambulantes e incluso pidieron especialmente a los municipios salir a controlar que no se instalen en las calles.
Durante la mañana del viernes en el centro sanjuanino sólo se podía ver a los que tienen autorización de la municipalidad con juguetes en las calles. Estos tienen los mismos precios que los locales comerciales para juguetes muy similares o iguales.
Según comentó un inspector, durante el horario de comercio es difícil ver a vendedores ambulantes sin permiso. En cambio, en horario de siesta o cuando termina el comercio, suelen aparecer sobre las veredas con productos similares por algunos pesos menos.
Los departamentos donde más ha crecido la venta ilegal son Capital, Rawson y Rivadavia. Aunque la preocupación de las instituciones es grande, uno de los comerciantes sobre calle Laprida aseguró que no hay peleas entre legales e ilegales. “Lo entendemos, hay que salir a ganarse el mango”, resumió.